El ABC de las paternidades: colectivo de nuevas masculinidades publica manual para padres

En México más de 4 millones de hombres son padres ausentes

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Un padre latinoamericano y sus tres hijos, dos niños y una niña, comparten un momento de juego educativo y conexión en el suelo de su sala, rodeados de juguetes y libros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El colectivo GENDES, dedicado a la promoción de las nuevas masculinidades, publicó una serie de recomendaciones para los padres de familia, en el marco del Día del Padre, que este año se celebrará el 21 de junio.

En su centa de Instagram, el colectivo difundió una breve guía basada en el “ABC de las Paternidades”, con el objetivo de evitar la violencia y mantener el respeto y las buenas relaciones como ejes de la convivencia familiar.

Esto, al señalar que de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al corte del 2020, al menos 21.2 millones de hombres mayores de 15 años en México vivían con sus hijas e hijos.

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Mientras que 4 millones 180 mil hombres, equivalentes al 9.3%, eran padres ausentes.

En este sentido, hizo un llamado a abrir conversaciones sobre salud mental y emocional, para fortalecer la corresponsabilidad y contribuir a consolidar entornos más igualitarios.

El ABC de las paternidades

El colectivo recomienda:

  • A: Afecto y emociones al centro de la convivencia.
  • B: Buentrato como forma de relacionarnos.
  • C: Cuidados y corresponsabilidad para la transformación.

La importancia de la paternidad activa

El reconocimiento de la paternidad a través del incremento de días de descanso tras el nacimiento o adopción de un hijo representó un avance, aunque persistía una falta de conciencia social sobre el verdadero significado de ejercer la paternidad, aseguró Martha Araceli Zanabria Salcedo, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana.

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En un comunicado difundido por la UAM, la especialista sostuvo que la mayoría de los embarazos en México no eran planeados y muchas mujeres enfrentaban la maternidad en soledad, lo que evidenció la necesidad de educar en corresponsabilidad y compromiso.

Zanabria Salcedo explicó que ejercer la paternidad de forma activa y comprometida trascendía la relación biológica: implicaba acompañar, guiar, proteger y cuidar, siendo una figura de apoyo, amor y ejemplo para el desarrollo integral de niñas y niños.

“La paternidad no se limita a algo biológico; puede ser ejercida por tíos, abuelos u otros referentes masculinos significativos.

Sin embargo, su figura sigue siendo fundamental, porque ofrece un modelo de identificación, acompañamiento y contención afectiva”, afirmó la académica de la UAM.

Consecuencias de la ausencia paterna y nuevas prácticas

Investigaciones en la UAM demostraron que la ausencia de una figura masculina involucrada podía provocar baja autoestima y dificultades para establecer vínculos seguros en la vida adulta.

Desde su experiencia en casas hogar y organizaciones de la sociedad civil, Zanabria Salcedo señaló que muchos menores expresaban un “vacío emocional” ante la falta de este referente.

“A partir de los cinco o seis años comenzaban las preguntas: ¿dónde está? Ese cuestionamiento se intensificaba conforme crecían”, relató.

Un estudio realizado en la Unidad Cuajimalpa de la UAM en colaboración con la OEI y la REDIM señaló que los padres universitarios enfrentaban dobles y triples jornadas entre escuela, trabajo y crianza, sin apoyos específicos como becas, permisos o servicios.

El 96% de quienes respondieron la encuesta fueron mujeres, lo que reveló la feminización del apoyo y el silencio que siguió rodeando a la paternidad en el ámbito universitario.

Diversidad de familias y corresponsabilidad colectiva

Entre los jóvenes padres entrevistados, la UAM identificó prácticas afectivas más cercanas y corresponsables, alejadas de estereotipos tradicionales de género.

Zanabria Salcedo retomó los planteamientos de Eduardo Bustelo Graffigna al señalar que la familia no atravesaba una crisis, sino una etapa de transformación con múltiples formas que debían reconocerse. Advirtió que la figura paternal no debía desdibujarse ni minimizarse.

La académica consideró necesario fortalecer redes comunitarias y políticas públicas que apoyaran a grupos unidos por lazos afectivos.

“Criar a las infancias es una tarea colectiva. Desde la familia, la escuela y la comunidad debíamos contribuir a formar a los futuros progenitores con una visión de responsabilidad, formación y corresponsabilidad”, concluyó.