Emiliano Aguilar estrenó “Un puño de tierra” junto a Empolvados De La Banda para rendir homenaje a su abuelo, Don Antonio Aguilar, en un video oficial donde aparece vestido de charro, a caballo y brindando con tequila en un rancho, una imagen que marca su entrada al regional mexicano tras años dedicado al rap.
“Y que se escuche hasta el cielo, lo escucha mi abuelo”, grita Emiliano a media canción.
El lanzamiento llega acompañado de un anuncio mayor: el cantante prepara un álbum completo de diez canciones en homenaje al patriarca de la familia. “El público me lo pidió”, explicó durante una entrevista en el programa El Gordo y la Flaca. “Yo no canto ni nada de eso”.
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“Mi abuelo se paró por la gente cuando ya no podía”
Emiliano recordó una imagen que, dijo, nunca olvidará: su abuelo, enfermo de cáncer y en su último tour, incapaz de mantenerse de pie, se levantó de su silla ante los gritos del público. “Tenía como diez años, no me acuerdo, y yo vi que todos estaban: ‘¡Antonio, Antonio!’. Y se paró por la gente”, relató.
Esa escena marcó su visión del oficio. “Mi abuelo es una inspiración, porque yo estoy aquí por la gente. Yo no soy nadie. Yo estoy aquí porque la gente me puso aquí”, afirmó. Sobre su linaje, añadió: “Estoy muy agradecido de tener un legado como el de mi abuelo. Estoy muy bendecido. Es una bendición y también una maldición en algunas cosas”.
La canción “Un puño de tierra” es uno de los temas más reconocidos del repertorio de Antonio Aguilar, el cantante y actor nacido en Zacatecas que falleció en 2007 y cuya figura sigue siendo referente del regional mexicano y la cultura charra en México.
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Cuatro años sin hablar con Pepe Aguilar
El estreno llega en medio de una distancia prolongada con su padre. Emiliano Aguilar confirmó que lleva cuatro años sin hablar con Pepe Aguilar. “No llegamos a acuerdo yo y mi papá. Somos muy similares y chocamos”, dijo, aunque aclaró que no lo considera una mala persona.
Reveló que asistió de incógnito a uno de los conciertos de su padre, con pasamontañas y guantes, para no desviar la atención del público. “Mi papá canta bien chido, la neta. Y yo lo estaba viendo y... me dio tristeza, pero también porque se ve más grande, más estresado”, contó.
Pese al distanciamiento, dejó abierta la puerta a una reconciliación. “Todo hombre quiere a su padre. Yo lo quiero mucho a mi papá. Yo sí quisiera hablar con él otra vez. Y sí lo voy a hacer. Pero ahorita no es el tiempo”, dijo. Su meta, antes de ese reencuentro, es demostrarse a sí mismo que puede sostenerse solo: “Quiero lograr más cosas yo mismo. Y ya cuando logre más cosas, lo voy a invitar a comer. Y yo pagar la cuenta”.
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