Infusión de boldo: el remedio popular para el hígado graso que los médicos vigilan de cerca

La infusión de boldo es uno de los remedios naturales más populares para el cuidado del hígado, pero su uso sigue generando debate entre especialistas

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El boldo se usa de forma tradicional para problemas digestivos y hepáticos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El boldo (Peumus boldus) es una planta originaria de Sudamérica, utilizada tradicionalmente para tratar afecciones digestivas y hepáticas.

Aunque su uso es extendido en la medicina popular, la evidencia científica sobre su eficacia y seguridad para el tratamiento del hígado graso sigue en revisión.

Las investigaciones recientes exploran tanto los posibles efectos protectores del boldo como los riesgos asociados a su consumo, especialmente en poblaciones vulnerables.

Propiedades antioxidantes y efecto sobre el hígado

Diversos estudios experimentales han analizado los compuestos activos presentes en la infusión de boldo, en particular la boldina y la catequina.

Estas sustancias han demostrado capacidad antioxidante en modelos animales y celulares, protegiendo a las células hepáticas frente al daño oxidativo.

En el estudio titulado “Effect of boldo (Peumus boldus Molina) infusion on cisplatin-induced lipoperoxidation in mice liver” (Phytotherapy Research, 2009), publicado en la base de datos de PubMed, la administración de infusión de boldo en ratones redujo significativamente la lipoperoxidación inducida por cisplatino en el hígado.

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Los autores atribuyen estos resultados a la presencia de boldina, que actúa como antioxidante y ayuda a reducir el estrés oxidativo en el tejido hepático.

Además, investigaciones in vitro, como el estudio publicadas en el International Journal of Molecular Sciences en 2025, han mostrado que los extractos de boldo pueden inhibir la acumulación de lípidos en células hepáticas, lo que sugiere un posible beneficio en casos de esteatosis hepática.

Este trabajo reportó una disminución significativa en los niveles de triglicéridos y colesterol intracelular, además de efectos antioxidantes.

Sin embargo, los resultados en modelos celulares o animales no siempre son extrapolables directamente al tratamiento de enfermedades en humanos.

Compuestos como la boldina y la catequina, presentes en el boldo, han mostrado efectos antioxidantes en estudios con modelos animales y celulares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Evidencia clínica y advertencias sobre su uso

Aunque los compuestos de la infusión de boldo muestran potencial hepatoprotector en modelos experimentales, la evidencia clínica en humanos es limitada y en ocasiones contradictoria.

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Reportes de casos publicados en PubMed señalan que el consumo repetido de infusión de boldo puede asociarse a hepatotoxicidad, especialmente en personas de edad avanzada o con enfermedades hepáticas preexistentes.

En uno de estos casos, un paciente con hígado graso y antecedentes de consumo regular de boldo presentó elevación de enzimas hepáticas y síntomas de ictericia, que se resolvieron tras la suspensión de la hierba.

Otra publicación científica alerta sobre el riesgo de hepatitis inducida por boldo en pacientes que presentan trastornos biliares o hepáticos subyacentes.

Los autores concluyen que, aunque el boldo se utiliza de manera tradicional como digestivo y coadyuvante en trastornos del hígado, el número de reportes de hepatotoxicidad está en aumento, lo que obliga a una vigilancia clínica estricta cuando se emplea esta planta como complemento terapéutico.

Recomendaciones

Los estudios de seguridad de productos a base de boldo, incluyendo cápsulas y extractos, han mostrado resultados variados.

En modelos animales, la mayoría de productos no mostró toxicidad significativa, aunque algunos sí presentaron inflamación hepática leve tras una administración prolongada.

En análisis in vitro, la boldina ha demostrado propiedades antioxidantes relevantes, pero los expertos enfatizan que la biodisponibilidad y los efectos a largo plazo en humanos aún no se comprenden del todo.

Las bases científicas consultadas coinciden en que la infusión de boldo puede tener efectos beneficiosos sobre el hígado bajo condiciones experimentales, pero recomiendan precaución en su uso, sobre todo en personas mayores y en pacientes diagnosticados con hígado graso o enfermedades hepáticas crónicas.

No existe, hasta el momento, una recomendación formal de instituciones médicas internacionales para el uso del boldo como tratamiento de la esteatosis hepática en humanos.

Los estudios sugieren potenciales beneficios del boldo para el hígado, pero su consumo debe ser cuidadoso en personas con padecimientos hepáticos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consideraciones finales para el uso del boldo

El interés en el boldo como remedio natural para el hígado graso se mantiene vigente, respaldado por su uso tradicional y por investigaciones recientes que exploran su potencial antioxidante y hepatoprotector.

Sin embargo, las fuentes oficiales y la literatura científica subrayan la necesidad de realizar estudios clínicos robustos antes de recomendar su consumo regular, especialmente en personas con factores de riesgo hepático.

Al considerar tratamientos alternativos para el hígado graso, es fundamental consultar a un médico y evitar la automedicación, ya que el uso indiscriminado de plantas medicinales puede conllevar riesgos para la salud hepática.