Pablo “N” fue detenido este jueves 23 de abril en Cintalapa, Chiapas, 10 días después de atacar con un machete a su expareja Ana Luisa “N”, de 27 años, a quien amputó ambas manos frente a sus tres hijos menores.
El fiscal general del estado, Luis Llaven Abarca, anunció además que los 500 mil pesos ofrecidos como recompensa por su captura serán donados directamente a la víctima para cubrir sus gastos médicos y familiares, ya que la detención fue resultado de labores de inteligencia de la propia institución y ningún ciudadano fue acreedor al dinero.
Así fue el ataque contra Ana Luisa
Fue el lunes 13 de abril cuando Pablo “N” ingresó al domicilio de Ana Luisa en la colonia Los Manguitos de Cintalapa, la encerró en un cuarto y la agredió con un arma blanca.
Las heridas le provocaron la amputación de ambas manos y una contusión en la cabeza. Sus tres hijos —de 10, 8 y 6 años— presenciaron la agresión.
Uno de los menores logró pedir auxilio a un familiar. Socorristas de Protección Civil trasladaron a Ana Luisa primero en mototaxi y luego en ambulancia al Hospital General “Dr. Gilberto Gómez Maza” de Tuxtla Gutiérrez, donde permaneció en estado crítico bajo coma inducido.
Su estado mejora paulatinamente; hoy se recupera bajo atención médica especializada en coordinación con el sistema IMSS-Bienestar.
La agresión no fue un hecho aislado. Ana Luisa había presentado denuncias previas contra Pablo “N” y contaba con una orden de restricción vigente. Su madre, María Alejandra Cruz, relató que el agresor reincidía especialmente bajo los efectos del alcohol y que nunca dejó de acosarla pese a la medida judicial.
Tras el ataque, Pablo “N” huyó a una zona boscosa y de cauce de río en los alrededores de Cintalapa. Reportes iniciales señalaban que habría recibido apoyo de familiares para darse a la fuga, lo que derivó en la detención de Alan Antonio “N” y Osman “N” por encubrimiento.
La Fiscalía General del Estado de Chiapas abrió la carpeta de investigación el mismo 13 de abril por el delito de feminicidio en grado de tentativa. En los días siguientes difundió fichas de búsqueda y formalizó una recompensa de 500 mil pesos para quien proporcionara información efectiva sobre el paradero del agresor.
Pablo “N” enfrenta una posible condena de hasta 50 años de prisión por feminicidio en grado de tentativa, además de multas por 932 UMA, equivalentes a más de 100 mil pesos.
El fiscal Llaven Abarca afirmó en un video subido en sus redes sociales: “Les garantizo que seremos contundentes y pediremos pena máxima por estos delitos. Cero impunidad ante la violencia feminicida”.