El creador de contenido Momo Guzmán sorprendió a sus seguidores al anunciar que se tomará una pausa de redes sociales, tras los constantes ataques y amenazas que ha recibido en los últimos meses. La decisión ocurre en un momento clave de su carrera, apenas días después de haber presentado oficialmente su nuevo proyecto digital individual.
A través de un comunicado difundido en sus plataformas, el influencer regiomontano agradeció el respaldo que ha recibido desde el inicio de su trayectoria, pero dejó claro que la situación se volvió insostenible.
“Gracias a todas las personas que me han apoyado hasta el día de hoy y desde el día uno, su cariño y amor siempre los tengo presentes. He decidido tomar una pausa en redes sociales. En los últimos meses he recibido mensajes y amenazas que han sobrepasado cualquier límite”, expresó.
El anuncio llega poco después de que, el pasado 18 de febrero, presentara su nueva etapa profesional con el proyecto «La Logia de las Reales», marcando así un giro en su carrera tras dejar el personaje que lo catapultó a la fama durante cuatro años: Burrita Burrona.
La decisión de cerrar ese ciclo generó una ola de especulaciones, críticas y comentarios divididos entre seguidores y detractores, especialmente ante versiones que apuntaban a posibles conflictos internos dentro de su antiguo equipo creativo.
Desde entonces, el creador de contenido ha sido blanco de debates intensos en redes sociales. Sin embargo, ha reiterado que su prioridad es evolucionar profesionalmente y explorar nuevas propuestas artísticas que le permitan crecer más allá de los personajes que lo llevaron a la popularidad.
En su mensaje, Momo dejó claro que la pausa no significa una desaparición total del entorno digital. Su nuevo personaje, Renata Dragón Real, continuará activo en redes sociales. “Renata Dragón Real seguirá presente en redes, creando, trabajando y conectando con ustedes. El proyecto con el amor y la energía que siempre lo han caracterizado. Esta pausa es para mí, para Momo. Porque detrás de cualquier personaje hay una persona, y esa persona también necesita cuidarse”, señaló.
El anuncio ha generado múltiples reacciones entre sus seguidores, quienes han manifestado mensajes de apoyo y comprensión ante la decisión. Para muchos, el caso pone nuevamente sobre la mesa el impacto del hate digital y la presión constante que enfrentan los creadores de contenido en un entorno marcado por la inmediatez, la viralidad y la exposición permanente.
En diversas ocasiones, la sobreexposición y los ataques en línea pueden derivar en afectaciones emocionales importantes, sobre todo cuando coinciden con procesos de reinvención profesional. En este contexto, la decisión de Momo Guzmán se interpreta también como un llamado a priorizar la salud mental en una industria donde la presencia constante parece obligatoria.
Por ahora, el influencer se toma un respiro personal mientras su nuevo proyecto continúa en marcha. La pausa de Momo abre una conversación más amplia sobre los límites del escrutinio público y la necesidad de humanizar a quienes, detrás del maquillaje, los personajes y el algoritmo, siguen siendo personas.