La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se reunió este viernes con las familias de los 65 mineros que fallecieron en la explosión de la mina de Pasta de Conchos, en Coahuila, a 20 años de que ocurrió la tragedia.
La mandataria reafirmó su compromiso de hallar y rescatar los cuerpos de los 38 mineros que continúan atrapados en la mina, destacando que a la fecha se han recuperado 25 de las 68 víctimas.
En su cuenta de X, Sheinbaum Pardo publicó un video con aspectos de la reunión con los familiares, afirmando que su gobierno buscará “justicia y verdad” sobre el caso.
“En Coahuila, reafirmamos el compromiso con las familias de los 65 mineros de Pasta de Conchos; buscaremos los restos de los 38 cuerpos que falta localizar. A 20 años de la tragedia, hemos rescatado 25. Siempre lucharemos por justicia y verdad”, escribió en la red social.
La presidenta también agradeció el trabajo de los rescatistas y visitó el memorial en San Juan de Sabinas, donde tuvo un mayor acercamiento con algunos de los familiares, con quienes dialogó de manera más personal e incluso, los abrazó y expresó sus condolencias.
“Lo primero es decirles que vamos a seguir buscando a los 38 mineros. Lo segundo, pues es agradecer a los rescatistas todo el trabajo que hacen, porque es gracias a ustedes que se han encontrado a los 25 mineros.
“Y ahora podemos decir que hay algo que marca además el momento actual, que es el humanismo, es la justicia social. (...) Hay que hacer justicia, y justicia quiere decir rescatar a todos los mineros. ¡Que viva Pasta de Conchos! ¡Que viva México!¡Y que vivan los mineros!“, concluyó.
En la reunión también participó Ernestina Godoy, fiscal General de la República (FGR); Emilia Calleja Alor, titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y Marath Baruch Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social.
¿Qué pasó en la mina de Pasta de Conchos?
La madrugada del 19 de febrero de 2006, una explosión por acumulación de gas metano atrapó a 65 de los 73 trabajadores de la mina Pasta de Conchos, propiedad de Grupo México y ubicada en San Juan de Sabinas, Coahuila.
Hasta la fecha, se han recuperado 25 cuerpos, mientras que los restos de 38 víctimas siguen en el interior de la mina.
De acuerdo con diversas investigaciones y denuncias previas, desde antes de la explosión ya habían documentado las condiciones precarias de seguridad y la falta de ventilación en la mina.
Según dicha información, los trabajadores, subcontratados y con salarios bajos, laboraban en minas semi-clandestinas conocidas como “pocitos”, expuestos a riesgos por la ausencia de equipo adecuado y el uso de maquinaria obsoleta no permitida por la normatividad mexicana.
Las estructuras internas estaban deterioradas, con vigas deformadas y muros insuficientes para proteger ante derrumbes.
El accidente ocurrió durante el gobierno de Vicente Fox, quien no visitó el sitio y evitó reunirse con los familiares de las víctimas, con el argumento de que no quería “interferir en las labores de rescate con vida de los 65 trabajadores”.
A esto se sumó que los gobiernos siguientes, de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, no impulsaron el rescate, lo que generó que las familias presentaran el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador impulsó la recuperación de los cuerpos, aunque los trabajos de rescate se han visto frustrados, la última vez en febrero de 2024 tras la cancelación de labores por parte de la CFE.
Pasta de Conchos cerró definitivamente en 2018, sellándose la entrada de la mina.
Familiares y activistas mantienen sus demandas de justicia y rescate, recordando a los mineros con un antimonumento en Paseo de la Reforma, símbolo de su exigencia permanente.