La calabaza en dulce es uno de los postres más representativos de la cocina mexicana tradicional. Su preparación sencilla y su mezcla de especias crean un aroma inconfundible que evoca reuniones familiares y celebraciones de temporada.
El secreto está en la cocción pausada, donde el piloncillo se funde con el agua y las especias hasta transformarse en un jarabe oscuro y fragante.
Los trozos de calabaza absorben ese sabor y adquieren una textura suave sin deshacerse.
Receta de calabaza en dulce con especias
Esta receta la puedes encontrar disponible en el portal web de Larousse Cocina. Su preparación es fácil y rápida ya que solo tardarás una hora con 25 minutos en hacerla.
Ingredientes
- 1.5 litros de agua
- 500 g de piloncillo
- 1 rama de canela
- 3 clavos de olor
- 5 pimientas gordas
- 3 anises estrella
- 5 g de nuez moscada en polvo
- 50 g de jengibre rallado
- ½ naranja cortada en rodajas
- 1 kg de calabaza de Castilla en trozos grandes
Preparación
- Hierve el agua con el piloncillo, la canela, los clavos, las pimientas gordas, el anís estrella, la nuez moscada, el jengibre y la naranja
- Cuando el piloncillo se disuelva por completo, agrega los trozos de calabaza
- Cocina durante 1 hora y 15 minutos, o hasta que la calabaza esté suave y el líquido se haya reducido a un jarabe espeso
El toque de las especias en la cocina tradicional
La combinación de canela, clavo, anís estrella y pimienta gorda aporta profundidad al jarabe. Cada ingrediente suma matices cálidos que equilibran el dulzor del piloncillo.
El jengibre rallado añade un punto ligeramente picante que contrasta con la suavidad de la calabaza. Por su parte, la naranja brinda notas cítricas que refrescan el conjunto.
El resultado es un postre aromático, con un almíbar denso que envuelve cada trozo y concentra el sabor.
Cómo servir y disfrutar este postre casero
La calabaza en dulce puede servirse caliente o a temperatura ambiente. El jarabe espeso es ideal para bañarla justo antes de llevarla a la mesa.
También puede acompañarse con un poco de leche o disfrutarse sola, resaltando la intensidad de las especias.
Prepararla en casa no solo permite conservar una tradición culinaria, sino también llenar la cocina de un aroma que invita a compartir.