La Feria del Tamal y el Atole 2026 se consolida como una de las principales opciones para celebrar el Día de la Candelaria CDMX.
El evento tendrá lugar el lunes 2 de febrero en la explanada de la alcaldía Venustiano Carranza.
Cómo llegar a la Feria del Tamal y el Atole
La dirección exacta es Avenida Francisco del Paso y Troncoso 219, colonia Jardín Balbuena.
La estación de transporte más cercana es Venustiano Carranza de la línea 5 del Metrobús.
El horario será de 8:00 a 21:00, con entrada gratuita durante toda la jornada.
Actividades en la feria del tamal
Los asistentes podrán elegir entre una amplia oferta de tamales y atole típicos de diversas regiones de México.
Habrá tamales oaxaqueños, de cochinita, de mole, de zarzamora con queso, de rajas, dulces y otras especialidades, presentados tanto en hoja de plátano como de totomoxtle.
A la variedad gastronómica se suma la música en vivo, amenizada por el grupo Embajadores de la Cumbia Dinamita, que animará el ambiente para quienes acudan en familia o con amigos.
El inicio formal del evento será a las 12:45, dentro de una programación diseñada para favorecer la convivencia y el disfrute colectivo.
La alcaldesa Evelyn Parra invitó a la ciudadanía a sumarse a la festividad.
Señaló que será un festejo de 13 horas continuas “para disfrutar, convivir y celebrar nuestras tradiciones como se debe”, resaltando la importancia de fortalecer la convivencia y la identidad local durante el Día de la Candelaria.
El evento se lleva a cabo en una fecha significativa, pues el 2 de febrero marca el primer puente del año debido a la conmemoración del Día de la Constitución.
La Feria del Tamal y el Atole 2026 ofrece la oportunidad de preservar una tradición nacional y de compartir, en comunidad, un día lleno de sabor, música y alegría.
La jornada busca que el Día de la Candelaria se convierta en una experiencia única para quienes decidan reunirse y celebrar las costumbres que distinguen a la Ciudad de México.
Historia de los tamales
El consumo de tamales en México refleja una conexión profunda con la historia y la identidad nacional.
Este alimento tradicional, de origen prehispánico, ha sido protagonista en celebraciones y rituales, y actualmente forma parte esencial de la dieta y de la cultura popular.
En tiempos remotos, los tamales eran más firmes y se preparaban principalmente con verduras como calabaza, chile y maíz.
Las comunidades los ofrecían como agradecimiento por la fertilidad de la tierra y como tributo en festividades y ofrendas a los muertos.
La receta original evolucionó después de la Conquista, cuando ingredientes europeos como la manteca y la carne de cerdo comenzaron a incorporarse, desplazando a vegetales y quelites.
La variedad de tamales en el país es inmensa. Las hojas utilizadas para envolverlos pueden proceder de maíz, plátano, carrizo, chilaca o papatla, y el relleno presenta una diversidad que abarca desde semillas de huauzontle y frijoles con rajas, hasta carne de puerco o pollo en salsas complejas.
También existen versiones con zanahoria, papa, chícharos, pimiento y huevo cocido, además de opciones dulces como piña con rompope o dulce de cacahuate.
El repertorio gastronómico mexicano contabiliza cerca de 500 recetas de tamales, que según las costumbres familiares y la creatividad popular, derivan en unas 3 mil o 4 mil preparaciones distintas.