La reciente circulación de rumores sobre la supuesta muerte de Édgar Vivar, emblemático actor mexicano conocido por sus personajes en El Chavo del 8, ha reavivado debates sobre la desinformación en redes sociales y los efectos que estos contenidos pueden tener tanto sobre las figuras públicas como entre sus seguidores.
Vivar, a sus 77 años, se vio obligado a desmentir públicamente las noticias que lo daban por fallecido y aprovechó el espacio para cuestionar directamente a Carlos Villagrán tras un incidente que involucró a un menor y que reavivó la discusión sobre los límites del humor en la televisión clásica latinoamericana.
Entre las consecuencias inmediatas de la difusión acelerada del falso fallecimiento resalta el desconcierto que experimentaron tanto el entorno cercano de Édgar Vivar como el público general.
Pide no caer en desinformación sobre su muerte
En declaraciones para programas como De primera mano, Hoy y Sale el Sol, el actor insistió en el carácter repetitivo de estos rumores. Explicó: “El año pasado me mataron, no me avisaron. Eso pasa a cada rato, ya perdí la cuenta, pero, bueno, eso quiere decir que todavía soy motivo de curiosidad”.
La reiteración de estas noticias falsas provocó que familiares y amigos recibieran llamadas de distintas partes del mundo, preocupados por la veracidad de la información.
En su participación en el matutino Hoy, Édgar Vivar optó por una respuesta irónica para disuadir la alarma pública: “No, no me he muerto todavía, no tengo planes de hacerlo y espero que no venga una contra orden de allá arriba”.
Esta intervención—recibida con humor en el estudio—sirvió para restablecer la calma y exponer su postura ante la constante propagación de informaciones no verificadas.
A lo largo de estas apariciones televisivas, Vivar no sólo descartó cualquier problema grave de salud sino que reafirmó su vitalidad y proyectos en curso: “Doy gracias a Dios, estoy feliz, estoy muy contento, estoy con todas las ganas del mundo para seguir trabajando mientras me permita el creador”.
En la actualidad, el intérprete —que aún personifica a ‘Hipólito Menchaca’ en la comedia Vecinos— mantiene actividad profesional y subrayó que recibe invitaciones para producciones en cine y televisión mexicanas.
Carlos Villagrán y su polémico saludo a un menor
Este episodio de desinformación coincidió con la reciente polémica generada por Carlos Villagrán, excompañero de Édgar Vivar en El Chavo del 8. Un video viral, difundido en plataformas como TikTok y Twitter, muestra a Villagrán aludiendo al sobrepeso de un menor que le pidió una fotografía al responderle:
“¿Tú eres Ñoño?”. El comentario, en referencia al personaje interpretado por Vivar, suscitó reacciones enfrentadas: mientras algunos defendieron la espontaneidad y el humor del actor—“Así era el show, así crecimos”—, otros lo acusaron de “gordofobia” y exigieron una disculpa pública por considerar que se trató de un caso de acoso escolar.
Consultado en De primera mano, Édgar Vivar se distanció de la actitud de su colega y ofreció una reflexión sobre los cambios sociales:
“Estamos viviendo otros tiempos, hay una piel mucho más delgada; el contexto hay que verlo, también sus circunstancias. Lo que se decía era políticamente correcto y ahora no (...). En fin, los tiempos cambian”.
Ante las críticas por acoso escolar dirigidas a Villagrán, el actor agregó que este tipo de problemáticas han existido siempre, pero que hoy tienen una denominación precisa: “Hay cosas que no vale la pena llevar cargando”.
El revuelo renovó el análisis en torno al estilo de humor que caracterizó a El Chavo del 8, formato creado por Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” y recordado por su frecuente uso de bromas sobre características físicas, peso y pobreza.
Si bien muchos televidentes siguen valorando el espíritu original del programa, el debate sobre su pertinencia en la actualidad permanece abierto, especialmente frente a una sociedad más consciente del impacto de estos mensajes en la formación de las nuevas generaciones.