Durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Ciudad de México, la diputada Olivia Garza de los Santos, del Partido Acción Nacional (PAN), presentó una iniciativa para reformar la Ley del Derecho al Acceso, Disposición y Saneamiento del Agua de la Ciudad de México, con el fin de crear el Instituto de Investigación del Agua de la CDMX.
La propuesta legislativa incluye la adición de una fracción 18 bis al artículo 4, la reforma a la fracción 10 del mismo artículo y la incorporación de un capítulo 1 bis con un nuevo artículo 14 bis, que definiría las bases del nuevo organismo.
Durante la presentación, la legisladora advirtió que la capital enfrenta una crisis estructural en materia de agua, caracterizada por escasez, contaminación y sobreexplotación de acuíferos, además de una significativa pérdida del recurso por fugas, tomas clandestinas y deficiencias en el sistema de medición.
Una capital sin agua
Datos del Sistema de Aguas de la Ciudad de México y de la Secretaría del Medio Ambiente revelan que más del 40% del agua se pierde antes de llegar a los hogares.
Además, el 15% de la población no recibe agua de forma continua y cerca de 1.8 millones de personas dependen del tandeo.
Garza de los Santos indicó que actualmente se extrae más del doble del volumen de agua que los mantos acuíferos pueden recargar naturalmente, lo que provoca hundimientos anuales de hasta 30 centímetros en algunas zonas y una disminución del nivel freático de cerca de un metro cada año.
Hacia un instituto con enfoque científico y social
La diputada señaló que si bien el Gobierno capitalino ha implementado estrategias como los “100 puntos de acupuntura hídrica” para la recarga de acuíferos, estas acciones han sido insuficientes por la falta de respaldo científico y técnico.
En ese sentido, el nuevo Instituto de Investigación del Agua tendría como objetivos:
- Desarrollar y transferir tecnología para el manejo sostenible del agua.
- Formar personal especializado.
- Realizar estudios sobre calidad del agua, contaminantes emergentes y recarga de acuíferos.
- Evaluar el impacto del cambio climático en los patrones de lluvia.
- Promover infraestructura verde para gestionar aguas pluviales.
El diseño del instituto contempla la integración de un Consejo Consultivo de Agua, con al menos un 30% de representantes de comunidades vulnerables, para garantizar la participación ciudadana en la toma de decisiones.
Para garantizar su viabilidad financiera, diputada explicó que se puede utilizar el el 1% del presupuesto de infraestructura previsto en la Ley de Ingresos 2025 de la Ciudad de México pueda destinarse al funcionamiento del instituto. La iniciativa fue turnada a la Comisión de Gestión Integral del Agua para su análisis y dictamen.