Una quinta parte del país enfrenta el problema de desabasto de agua y aproximadamente 21 millones de personas corren el riesgo de perder este derecho constitucional, por lo tanto es urgente una coordinación nacional entre gobiernos para atender de fondo esta problemática, señaló la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Marcela Guerra Castillo.
México enfrenta una severa sequía que cubre el cien por ciento del territorio en seis estados, los cuales son Aguascalientes, Ciudad de México, Chihuahua, Guanajuato, Querétaro y Sinaloa.
El Monitor de Sequía de México de la Conagua resalta también que las presas del centro-norte del país se encuentran en una situación crítica, operando bajo el cincuenta por ciento de su capacidad. Específicamente, la Cuenca de Cutzamala, esencial por sus siete presas, apenas registra un treinta y ocho por ciento de almacenamiento de agua.
La diputada priista dijo que autoridades de distintos niveles deben pasar del discurso a la acción e implementar lo más pronto posible alternativas.
“El agua debe ser la prioridad en los tres órdenes de gobierno, lograr mayor inversión destinada a infraestructura hídrica que permita una gestión más eficiente, y la realización de una fuerte campaña de sensibilización social para lograr el cero desperdicio”.
El abastecimiento público recibe el 14.4% del total de agua disponible, de éste se pierde el 47%, por fugas en el sistema hidráulico urbano, es decir, apenas un 8% es aprovechada.
Guerra Castillo también expuso la importancia de crear mayor conciencia sobre el desperdicio de agua, pues está comprobado que más de la mitad del agua para uso agrícola, que consume el 76% del total que dispone el país se desperdicia por la deficiente infraestructura.
“A pesar de ser un tema de seguridad nacional, en la Cámara de Diputados están pendientes de revisión, análisis y aprobación un importante número de iniciativas propuestas por los grupos parlamentarios; sin embargo, estamos en falta, por lo que es necesario que se avance en la aprobación de la Ley General de Aguas en México, dejando atrás criterios político-electorales, así como otras iniciativas que van en el mismo sentido. La población no busca culpas, sino soluciones”.
Ante este panorama, se ha vuelto imperativo que las legislaturas actuales y futuras aprueben leyes que aborden esta creciente crisis hídrica.
Se calcula necesario un promedio de inversión anual superior a los 86 mil millones de pesos por los próximos ocho años. Una de las propuestas incluye el desarrollo de un mercado secundario para las aguas residuales que serían utilizadas en sectores como el industrial, minero y agrícola, junto con la instauración de un Sistema Nacional de Tarifas para el agua no registrada, buscando asegurar la sostenibilidad financiera de los organismos encargados de su manejo.
En el sector agrícola, que consume casi el ochenta por ciento del suministro de agua del país, al igual que en la industria, se resalta la necesidad de implementar el uso de aguas tratadas en lugar de agua potable, la cual debe ser reservada exclusivamente para consumo humano.
Este enfoque no solamente pretende aliviar la presión sobre los limitados recursos hídricos del país sino también promover un manejo más eficiente y sostenible del vital líquido.
Este sábado se registraron lluvias en el Valle de México gracias a la interacción del Frente Frío 35 con el ingreso de humedad desde la costa. La situación causó alivio entre los habitantes, quienes manifestaron su esperanza de que esta precipitaciones ayude a aliviar las condiciones del Sistema Cutzamala.
En contraste, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que en el sureste habrá fuertes lluvias en los estados de Chiapas, Tabasco, Oaxaca, Veracruz, Campeche, Quintana Roo y Yucatán.