La colombiana Andrea Vélez Fernández, fue una de las figuras claves para la segunda captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, según sus declaraciones, debido a que buscaba vengarse luego de que la mandara a asesinar por no lograr convencer a un general para recibir un soborno millonario.
Guzmán Loera se molestó con la sudamericana e incluso la acusó de traidora, por lo que ya deseaba salir de la organización criminal, a lo cual le informaron que la única forma en la que podría lograrlo, era sin vida, interpretándolo como una amenaza de muerte.
“Cuando Vélez intentó dejar la organización le dijeron que solamente sería de una sola manera, en una bolsa de plástico con los pies por delante, narró la propia Andrea, ‘perdí a mi familia, a mis amigos, me convertí en una sombra sin nombre’, ‘El Chapo’ ordenó su muerte por mentirosa, por no haber cumplido la promesa de persuadir al general”, escribió Anabel Hernández.
Vélez Fernández afirmó que ella fue la pieza clave para que ‘El Chapo’ fuera aprehendido en la ciudad de Mazatlán, luego de 13 años de su fuga del penal de Puente Grande en Guadalajara. Ella conocía los lugares que frecuentaba constantemente, siendo lo que facilitó su ubicación la mañana de aquel sábado.
“Según Andrea, ella contribuyó en la detención de ‘El Chapo’ en 2014, en Mazatlán, quizás como venganza, era efectivamente tan poco escrupulosa que luego de testificar en contra de ‘El Chapo’ en el juicio de Nueva York, pidió una indemnización al Gobierno de Estados Unidos por todos los sufrimientos que había padecido”, relató Anabel Hernández en su libro.
Vélez Fernández era propietaria de una agencia de modelos
A través de su negocio, la colombiana llegó a operar tanto para el Cártel de Sinaloa como en la campaña de Enrique Peña Nieto en 2012, al ofrecer los servicios de sus empleadas, ya sea como edecanes en eventos públicos o sexuales en privado para los miembros del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
“Oficialmente en aquel tiempo era la socia de una agencia de modelos, extraoficialmente era narcotraficante y ofrecía a sus edecanes, la mayoría extranjeras, como compañía femenina para políticos y narcotraficantes”, se lee en el libro de Anabel Hernández.
Luis Vega Aguilar, un político originario de Sinaloa que trabajaba en el Estado de México, se encargó de incluirla para que prestara sus servicios en la contienda electoral de 2012.
“Mientras ella trabajaba para el Cártel de Sinaloa, logró meterse en la campaña de Peña Nieto, al ofrecer los servicios de las chicas que trabajaban en su agencia, ya sea como edecanes en los eventos públicos o dando servicios sexuales a los integrantes del PRI, según reveló la propia Vélez a gente de su confianza”, datos escritos en el libro ‘Emma y las otras señoras del narco’
Vega Aguilar fue secretario de finanzas del PRI en el Estado de México cuando el expresidente era gobernador, posteriormente se pasó al mismo puesto pero a nivel nacional. Andrea, en 2012, fue capturada en Estados Unidos tras intentar escapar de Guzmán Loera, aunque se rumora que ella ya estaba colaborando con el país vecino mientras era cómplice del grupo criminal.