Gilberto Alcalá rechazó las críticas al arbitraje tras la victoria de México sobre Honduras, que clasificó al equipo a las semifinales de la Concacaf Nations League y a la Copa América 2024.
Afirmó que el desempeño del árbitro Barton Cisneros no influyó en el resultado y subrayó su falta de personalidad para dirigir correctamente el partido celebrado en el Estadio Azteca.
En detalles ofrecidos por Alcalá, se señaló que Cisneros marcó en forma desfavorable a México durante los tiempos extras, lo que atribuyó a la decisión del árbitro de agregar más de nueve minutos en el tiempo regular, momento en el que México logró el empate.
Además, criticó que no se repitiera el tercer penal ejecutado por César Huerta, pese a que el arquero Luis Malagón estaba dentro del área, una acción prohibida por el reglamento.
Adicionalmente, lamentó que no detuviera el partido ante los repetidos gritos homofóbicos que surgieron desde las gradas, una práctica que ha generado controversia y sanciones en el pasado. La gestión del árbitro durante este encuentro específico ha sido tema de debate, pero Alcalá insiste en que el resultado fue producto del esfuerzo del equipo mexicano y no de las decisiones arbitrales.