El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer este 29 de agosto su colaboración con la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Centro INAH Jalisco para realizar esfuerzos y llevar a cabo el registro de colecciones arqueológicas estatales.
Un ejemplo de ello es el proceso de inscripción ante el instituto de un acervo de bienes patrimoniales bajo custodia de una asociación civil. Desde el 1 de agosto de 2023, expertos del INAH, encabezados por el titular de la Sección de Registro de Bienes Muebles de la representación de la dependencia en la entidad, Javier Alanis Vilchis, inspeccionan un conjunto de piezas en posesión de ciudadanos que forman parte de la asociación Gran Mecenas Pro Arte Antiguo y Contemporáneo.
De acuerdo al informe, hasta el momento, se han examinado 700 de las 2 mil 500 piezas que, se estima, conforman el lote. Buscan concluir en septiembre las inscripciones ante el Sistema Único de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos del INAH.
“Puede que el conjunto integre algunas réplicas o falsificaciones, las 700 piezas ya registradas son, en efecto, prehispánicas, y pertenecen a sociedades que se establecieron en el occidente de México, particularmente, en el territorio que hoy ocupa Jalisco”, señaló el arqueólogo.
En cuanto a materiales cerámicos, se han reconocido objetos de uso doméstico, como vasos y platos, instrumentos musicales bajo la forma de flautas, y bienes de uso ritual, como sahumadores, además de figurillas antropomorfas y zoomorfas, alusivas, estas últimas, a perros, aves y caracoles.
Entre los estilos identificados destacó el sheep face, cara de borrego, el cual fue establecido por el arqueólogo Otto Schöndube para la región de Tala-Tonalá y el área metropolitana de Guadalajara.
La lítica del acervo incluye puntas de proyectil, dijes, hachas, cuentas de piedra verde, manos de metate y objetos elaborados con obsidiana y otros materiales rocosos. “Si bien hemos visto conchas, caracoles y otros materiales calcáreos, no podemos registrarlos porque al no proceder de contextos arqueológicos controlados, resulta imposible determinar si son restos prehispánicos o modernos”, aseguró.
Cabe destacar que las piezas registradas se encuentran en buen estado de conservación; no obstante, aquellas que lo requieran serán atendidas en la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente. Una vez concluido el registro ante el INAH, la colección continuará bajo custodia de la asociación Gran Mecenas Pro Arte Antiguo y Contemporáneo, el principal objetivo es exponerla al público.
“Estos casos nos ayudan a mostrar a las personas que pueden volverse custodios de piezas que tengan en su posesión, siempre y cuando las registren adecuadamente ante el INAH”, puntualizó Alanis Vilchis.
De igual manera, el experto informó que el interés por registrar bienes arqueológicos ha aumentado, una prueba contundente se trata de un proyecto presentado al Centro INAH Jalisco por autoridades de Mixtlán. Con el cual se tiene como objetivo motivar a los habitantes de dicho municipio a inscribir las piezas que hayan encontrado en sus terrenos de cultivo. De esa manera podrán exponerlas en sus propios domicilios y crear un modelo innovador de pueblo-museo.