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Los bonobos, nuestros parientes vivos más cercanos, tienen una comunicación similar al lenguaje humano

Las similitudes genéticas y comunicativas de los bonobos con los humanos ofrecen pistas sobre la evolución de nuestro lenguaje

Un nuevo estudio sugiere que los bonobos tienen una capacidad comunicativa más desarrollada de lo que se creía anteriormente. -(Martin Surbeck/Universidad de Harvard)

Los sonidos emitidos por los bonobos salvajes, una especie de gran simio que habita en la selva africana, pueden transmitir pensamientos complejos de una manera que refleja ciertos elementos presentes en el lenguaje humano.

La investigación fue realizada por expertos de la Universidad de Zúrich y la Universidad de Harvard, bajo la dirección de la científica Mélissa Berthet, quien lideró el análisis de las vocalizaciones de estos primates en su hábitat natural, como lo son los ululatos, silbidos y gruñidos. Según los resultados, los bonobos, considerados los parientes genéticos vivos más cercanos a los seres humanos, pueden combinar distintos tipos de llamadas para construir frases en las que una vocalización modifica el significado de otra.

Se trata de la primera vez que dicho comportamiento se documenta de manera concluyente en un animal. El estudio, publicado en la revista Science, cuestiona la idea predominante de que el humano es la única especie capaz de emplear la “composicionalidad no trivial”, que es esencial en nuestro lenguaje.

Un diccionario para entender al bonobo

La conservación de estos primates sigue siendo un desafío crucial, ya que su población enfrenta graves amenazas en su hábitat natural. -(Freepik)

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores realizaron una observación minuciosa de los bonobos en la Reserva Comunitaria de Kokolopori, ubicada en la República Democrática del Congo. Por alrededor de seis meses, Berthet y su equipo hicieron un seguimiento detallado de tres grupos de bonobos salvajes, registrando alrededor de 400 horas de audio.

Con el objetivo de analizar el significado de las vocalizaciones, los científicos establecieron una lista de aproximadamente 300 parámetros contextuales, que incluían aspectos como la actividad realizada por el bonobo en el momento de la emisión de un sonido. Posteriormente, mapearon más de 700 llamadas y sus combinaciones, para así poder identificar al menos cuatro casos en los que los bonobos utilizaban distintos llamados para generar nuevos significados.

“Este descubrimiento nos acerca más a comprender los orígenes de nuestra capacidad lingüística”, señaló Mélissa Berthet.

La investigación expone que no lograron determinar con exactitud el significado de cada uno de los sonidos, pero que sí pudieron inferir ciertos patrones comunicativos.

Algunas expresiones parecían indicar actividades específicas como “me estoy alimentando”, “construyamos un nido” o “sigamos viajando”. Berther recalcó que la mayor parte de la comunicación entre los bonobos está orientada a la coordinación social.

“Hablan principalmente de cosas para coordinar al grupo. Al igual que los humanos, están en familia, luego van a trabajar, luego salen con amigos, luego de nuevo con la familia, y así sucesivamente. Necesitan una comunicación compleja para coordinar todo eso. Por eso no es sorprendente que la mayor parte de la comunicación gire en torno a la coordinación, ya que esta es una parte muy importante de su vida social”, se destacó en la presentación del informe.

Orígenes del lenguaje

Los hallazgos de esta investigación desafían las concepciones tradicionales sobre la exclusividad del lenguaje en los seres humanos. -(Pxhere)

Los bonobos y los chimpancés son los parientes genéticos más cercanos a los seres humanos. A partir de los hallazgos de esta investigación, se sugiere que el último ancestro común entre estas especies, que habitó la Tierra hace entre siete y trece millones de años, tendría ya ciertos componentes fundamentales del lenguaje humano.

Los investigadores destacan que el estudio de los bonobos ofrece una especie de “máquina del tiempo” para comprender el desarrollo evolutivo del lenguaje que poseemos las personas. Este hallazgo plantea interrogantes sobre los factores que pudieron haber impulsado a los ancestros humanos a evolucionar hacia una comunicación verbal más compleja.

Según Sara Skiba, investigadora y directora de comunicaciones del centro de investigación Ape Initiative en Iowa, comprender la comunicación de los bonobos podría contribuir a identificar el punto de inflexión que permitió a los seres humanos desarrollar un lenguaje sofisticado.

Los científicos también consideran que hay algunas limitaciones, especialmente ligados a que ciertos llamados quizá tengan relación con la expresión de estados emocionales, lo que dificultaría su traducción a conceptos humanos. Sin embargo, consideraron estos resultados como un tema importante para seguir explorando.

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