Devolver Digital propuso abandonar el Alternative Investment Market (AIM) de la Bolsa de Londres y volver a ser una empresa privada, después de casi cinco años como editora cotizada. El plan deberá ser aprobado por sus accionistas e incluye una devolución de capital de hasta 5 millones de dólares en efectivo. Si recibe el respaldo necesario, sus acciones dejarán de negociarse el 16 de septiembre.
Una valoración muy por debajo del debut
Devolver Digital comenzó a cotizar el 4 de noviembre de 2021, durante un periodo de valoraciones elevadas para los negocios vinculados con videojuegos. Eligió AIM, un mercado bursátil británico orientado a empresas pequeñas y medianas con potencial de crecimiento, pese a que la editora fue constituida en Delaware, Estados Unidos.
La valoración inicial rondó los 700 millones de libras, cerca de 900 millones de euros según el cambio citado por una de las fuentes. Otros cálculos situaron aquel debut en unos 820 millones de euros. Su capitalización actual sería de aproximadamente 100 millones de euros, una fracción de la registrada al incorporarse al mercado.
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La propuesta contempla devolver hasta 5 millones de dólares a los accionistas. Devolver Digital calcula que abandonar la bolsa también permitiría ahorrar más de un millón de euros al año. La junta directiva sostiene que la cotización vigente no representa el valor del catálogo, los ingresos recurrentes del negocio ni la posible rentabilidad de los proyectos que todavía están en desarrollo.
El descenso llegó en un periodo marcado por despidos, menor inversión y problemas de visibilidad para los videojuegos independientes. También influyó el punto de partida: la valoración de 2021 incorporaba expectativas de crecimiento nacidas durante el aumento del consumo digital provocado por la pandemia.
El choque entre los videojuegos y los resultados semestrales
La principal explicación de Devolver Digital está relacionada con la irregularidad propia de su modelo editorial. Los lanzamientos independientes pueden retrasarse, cambiar de fecha o generar resultados comerciales difíciles de anticipar. Eso provoca grandes diferencias entre periodos contables y complica la promesa de un crecimiento constante.
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“Los plazos de desarrollo pueden ser impredecibles y, en consecuencia, los resultados financieros pueden variar significativamente entre unos periodos de presentación de cuentas y otros, y es posible que no sigan una progresión lineal”, explicó el consejo de la editora. Según el mensaje, esa irregularidad choca con un mercado que exige informes semestrales y presta especial atención al avance predecible de ingresos y beneficios.
Devolver Digital también señaló que la presión por cumplir objetivos inmediatos puede entrar en conflicto con el valor a largo plazo de su cartera. Un portavoz declaró que operar como empresa privada permitiría a los equipos financieros, jurídicos y directivos concentrarse en la solidez del negocio y dedicar menos recursos a exigencias bursátiles que, según su postura, no están vinculadas con el éxito de una editora de videojuegos.
El contraste es claro frente a grupos que reciben ingresos regulares de juegos como servicio o entregas anuales. Ese modelo mantiene a los jugadores conectados y genera ventas constantes mediante actualizaciones, suscripciones o contenido descargable. Devolver depende en mayor medida del desempeño individual de cada estreno, aunque algunos títulos reciban expansiones y soporte después del lanzamiento.
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Los juegos que sostienen el calendario de Devolver Digital
La editora construyó su catálogo alrededor de producciones independientes como Hotline Miami, Cult of the Lamb, Inscryption, Ball x Pit, Baby Steps y Poinpy. El rendimiento de cada proyecto puede variar de forma considerable, una característica que explica parte de la tensión entre el trabajo editorial y las previsiones solicitadas por los inversores.
El pedido para volver a manos privadas no implica que Devolver Digital haya dejado de ser viable. La documentación citada indica que el problema central es la diferencia entre sus ingresos, su potencial a largo plazo y las expectativas de crecimiento ya incorporadas al precio original de las acciones. La junta considera que esa brecha terminó castigando su valoración, pese a que la editora continúa publicando juegos y generando ingresos.
La decisión todavía depende de la votación de los accionistas. De ser rechazada, Devolver Digital continuaría sometida a las reglas de AIM y a sus obligaciones periódicas de información. Si resulta aprobada, podrá operar sin una cotización pública desde la fecha prevista y reorganizar sus prioridades financieras fuera del mercado londinense.
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Mientras se resuelve la propuesta, Devolver Digital mantiene activo su calendario. Tras el lanzamiento reciente de Heave Ho 2, la editora tiene previstos Serious Sam: Shatterverse, Pikuniku 2 y Human: Fall Flat 2, entre otros proyectos.