La Sala II de la Cámara Federal confirmó que Elías Piccirillo seguirá con prisión preventiva bajo arresto domiciliario, al considerar que no surgieron elementos nuevos para reemplazar esa medida por otra más leve.
El tribunal consideró que aún está pendiente la extracción y el análisis de un teléfono secuestrado que podría aportar datos sobre un posible entorpecimiento de la investigación o actos de intimidación contra querellantes y testigos.
En la resolución, también ordenó devolver a primera instancia el pedido para cambiar el domicilio donde cumple la detención, porque ese planteo no fue tramitado de manera completa y todavía no se verificaron las condiciones de la nueva vivienda ni los fundamentos invocados por la defensa.
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En su voto, el juez Roberto Boico recordó que la misma Sala ya había admitido antes una morigeración al permitir que el encierro cautelar se cumpliera en un domicilio, precisamente por el estado avanzado de la instrucción.
Por su parte, Eduardo Farah rechazó que Piccirillo hubiera colaborado de forma acreditada con la investigación al aportar sus dispositivos o presentarse espontáneamente poco después de un allanamiento.
Según reconstruyó el juez a partir del sumario policial, la fuerza llegó al barrio privado a las 8:50, el imputado no estaba en el domicilio informado y recién al mediodía un tercero comunicó que lo había encontrado.
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La defensa de Piccirillo había pedido el cese de la prisión preventiva y su reemplazo por restricciones menos gravosas. Sostuvo que la investigación estaba agotada, que no existía peligro de fuga, que el imputado tenía arraigo, que había respetado la prisión domiciliaria y que el tiempo de detención resultaba excesivo.
De manera subsidiaria, solicitó mudar el arresto domiciliario al departamento de su pareja en el barrio de Núñez. Los abogados afirmaron que el domicilio actual era reducido e incómodo, que el nuevo lugar facilitaría el vínculo con su hija.
Antecedentes
Durante una audiencia en Comodoro Py, Elías Piccirillo había pedido recuperar su libertad o, en todo caso, que lo dejen cumplir arresto domiciliario en la casa de su actual novia, Florencia Epelbaum, en el barrio porteño de Núñez.
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Se presentó ante la Cámara Federal porteña vestido de traje azul y con la tobillera electrónica en su tobillo izquierdo. Negó cualquier intención de fugarse y dijo que siempre estuvo a derecho.
Piccirillo sostuvo que en todo momento estuvo a derecho y dispuesto a cumplir con todo lo que se requiera en el proceso. Agregó que confía en que al final de este camino la verdad va a prevalecer. “Es lo que me tocó vivir y estoy acá para probar mi inocencia”.
Sus dos abogados Alejandro Montiel y Fernando Diez argumentaron que “no hay pruebas de cargo pendientes” y desmintieron que hubiera querido fugarse cuando se ordenó detenerlo.
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Remarcaron que en el acta figura que se presentó 21 minutos después del arribo de la policía al barrio de Nordelta en el que vivía, en una casa prestada por el empresario Martín Migueles, actual pareja de Wanda Nara.
La causa
Piccirillo está procesado con prisión preventiva bajo arresto domiciliario, acusado de haber armado un falso operativo policial para plantar droga y un arma a un ex socio, Francisco Hauque, porque supuestamente no pagó una deuda de seis millones de dólares.
El juez Ariel Lijo le había negado la excarcelación y el cambio de domicilio donde cumplía prisión domiciliaria.
Por otro lado, a Piccirillo se lo investiga por maniobras con el dólar oficial y la gestión de permisos de importación (SIRA) durante el cepo cambiario del gobierno de Alberto Fernández.
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