Nació el 9 de agosto de 1972 en Carolina del Príncipe, Antioquia, Colombia, y creció en la ciudad de Medellín. Durante su infancia fue testigo de la violencia que marcó la región en la época de Pablo Escobar, lo que influyó en su visión social y artística. Su familia se dedicaba a la ganadería y poseía una pequeña tienda.
Desde muy pequeño mostró interés por la música. Aprendió a tocar la guitarra a los siete años gracias a su padre y a sus cinco hermanos mayores. A través de este instrumento se acercó a géneros tradicionales como bolero, tango, cumbia, vallenato y guasca, y sus primeros conciertos fueron en fiestas familiares donde tocaba con sus hermanos.
Su pasión por la música popular está presente desde el inicio de su carrera, y el toque folclórico de su guitarra define su estilo. De niño, cada diciembre iba de vacaciones con su familia a Carolina del Príncipe, su pueblo de origen. “Me encanta ese lugar. Me encantaron los meses que pasamos allí porque es uno de los recuerdos más preciados. Fue una época preciosa de mi vida”, le contó a la revista Rolling Stone.
El músico recordó que tras mudarse a Medellín, su padre conservó una casa antigua en el pueblo. La habitación de sus padres estaba en el segundo piso y tenían dos habitaciones más en la planta baja: una para sus hermanos y otra para sus hermanas. Era habitual que al caer la noche el bar de la cuadra pusiera discos a todo volumen, así que siempre se dormía con música popular de fondo. En esa misma casa, su familia ponía día y noche vinilos de Carlos Gardel. “Escuchábamos sus canciones día y noche. Esta conexión que tengo con la música era como la lista de reproducción de aquel momento”.
“En aquel entonces no sabía qué era el rock. Solo conocía la música popular, era lo único que se oía en el bar, y mis hermanos la escuchaban en casa. Estoy muy conectado a eso desde muy pequeño, y me encanta”, recordó el músico, quien recibió una marcada influencia en su obra sobre esos tiempos.
A los trece años recibió de regalo su primera guitarra eléctrica, lo que lo llevó a interesarse por el rock y el heavy metal. Escuchaba a Metallica, pero también a Fito Páez y a Juan Luis Guerra, a quienes más tarde conoció. A su canción La bilirrubina le debe la conquista de su primera novia. “Y me enamoré perdidamente”.
La adolescencia del músico estuvo marcada, en cambio, por tragedias personales. Perdió a un primo asesinado por secuestradores, a un amigo cercano por la violencia armada y a su padre, quien murió por un cáncer. Estas experiencias duras a una edad temprana influyeron en su sensibilidad y en la temática de sus primeras composiciones.
A los quince años fundó la banda Ekhymosis, con la que grabó varios discos y alcanzó notoriedad en Colombia antes de iniciar su carrera solista en 2000.
Respuesta: el niño de la foto es Juanes