Las autoridades del Aeropuerto Internacional La Aurora (AILA) mantienen activo un protocolo especial tras la caída de ceniza volcánica en la zona norte de la terminal aérea, atribuida al actual episodio de alta actividad del volcán de Fuego. Según el comunicado oficial firmado en Ciudad de Guatemala por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC Guatemala), la terminal aérea implementó un sistema de monitoreo cada media hora y reforzó la coordinación con las aerolíneas que operan en el aeropuerto.
El documento precisa que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) se mantiene activado y en vigilancia permanente para evaluar posibles cambios en la caída de ceniza. De acuerdo con la DGAC Guatemala, la información recopilada se traslada a las aerolíneas mediante notificaciones Ashtam, lo que permite que cada empresa determine la continuidad o modificación de sus operaciones según los reportes oficiales. “La decisión de proceder en cada aerolínea dependerá de los datos recibidos del COE”, indica el comunicado.
Entre las recomendaciones dirigidas a los pasajeros, la DGAC solicita mantener contacto constante con las aerolíneas, consultar únicamente los canales oficiales y conservar la calma ante cualquier situación derivada de la contingencia. Las autoridades recalcan que la DGAC Guatemala es la fuente de información válida para los usuarios del aeropuerto y advierten sobre el riesgo de dejarse llevar por rumores o fuentes no oficiales.
El comunicado también resalta que el monitoreo periódico se realiza con el objetivo de identificar si la situación mejora o se agrava, mientras que la notificación Ashtam continuará como el canal formal para alertar a las aerolíneas sobre la actividad volcánica.
De acuerdo con la Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), el volcán de Fuego mantiene una fase de actividad explosiva desde el miércoles. El último boletín, publicado el 25 de febrero de 2026 en la web oficial conred.gob.gt, informa que se registran hasta 12 explosiones por hora, con columnas de ceniza que alcanzan aproximadamente 4.500 metros sobre el nivel del mar y se dispersan hasta 25 kilómetros en dirección sureste. El INSIVUMEH reporta caída de ceniza fina en varias comunidades cercanas y advierte sobre la posibilidad de afectación en Antigua Guatemala, San Miguel Dueñas y Chimaltenango.
La actividad volcánica incluye avalanchas de bloques incandescentes y material balístico expulsado a más de 500 metros del cráter, alcanzando zonas con vegetación en los flancos oeste, sur y suroeste del volcán. Las autoridades mantienen la alerta anaranjada y recomiendan a la población cercana al volcán identificar rutas de evacuación, cubrir los depósitos de agua, utilizar mascarilla y seguir las actualizaciones de los canales oficiales. Además, se insta a turistas nacionales e internacionales a evitar la meseta del volcán y tomar precauciones ante la probabilidad de lluvias vespertinas.
Actividad del Volcán de Fuego
El Volcán de Fuego, situado en Guatemala, figura entre los volcanes más activos del mundo. Desde 1524, se han documentado más de 60 erupciones importantes. Desde 1999, el volcán permanece en una fase eruptiva constante, caracterizada por erupciones efusivas y explosivas frecuentes. Estas generan columnas de ceniza y flujos piroclásticos que afectan a las comunidades vecinas.
Entre los eventos más relevantes destacan las erupciones de 1974, 2018 y 2023. El 3 de junio de 2018 ocurrió una de las erupciones más violentas, que provocó flujos piroclásticos de gran alcance y dejó cientos de víctimas. Además, en mayo de 2023 se registró otra erupción importante, sumándose a los eventos de 2012.
El volcán presenta actividad constante, con episodios menores o moderados varias veces cada año. Debido a su alta peligrosidad y a la concentración poblacional en sus alrededores, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) mantiene un monitoreo permanente para alertar a la población y reducir riesgos asociados a la actividad volcánica.