El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo que utilizará su poder de veto para frenar la agenda legislativa demócrata si su partido pierde el control de la Cámara de Representantes o del Senado en las elecciones de medio mandato. El líder republicano anticipó que, ante ese escenario, podria bloquear las propuestas de la oposición durante varias semanas hasta conseguir que sus adversarios acepten negociar con la Casa Blanca.
La estrategia fue expuesta durante una entrevista con Fox News, en la que Trump se refirió a las consecuencias políticas de un eventual cambio en la composición del Congreso. Consultado sobre cómo actuaría si los demócratas obtienen la mayoría, respondió: “Supongo que me convertiré en el ‘señor Veto’”.
PUBLICIDAD
El mandatario explicó que no considera inusual gobernar con un Poder Legislativo controlado por la oposición y sostuvo que los desacuerdos podrían resolverse mediante una sucesión de vetos y posteriores conversaciones.
“No sería la primera vez. Tienes un presidente que no cuenta con la Cámara de Representantes o el Senado, ellos envían propuestas, las vetas y, finalmente, después de un mes o dos de vetarlo todo, se acercan y cierras un acuerdo”, argumentó.
El planteamiento supone que Trump está dispuesto a utilizar una de las principales atribuciones constitucionales de la Presidencia como instrumento de presión política. En lugar de aceptar iniciativas impulsadas por los demócratas, buscaría impedir que se conviertan en leyes y obligar a sus promotores a alcanzar compromisos con el Ejecutivo.
PUBLICIDAD
El presidente, sin embargo, manifestó que espera evitar esa situación y que los republicanos consigan mantener sus posiciones en el Capitolio. La continuidad del control legislativo le permitiría avanzar con mayor facilidad en sus prioridades y reducir la necesidad de negociar con una oposición que ha cuestionado varias de sus decisiones.
Las elecciones de medio mandato, conocidas en Estados Unidos como midterms, renuevan la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado. Se celebran a mitad del período presidencial y funcionan como una evaluación del desempeño del Gobierno, además de determinar qué partido tendrá capacidad para impulsar o bloquear proyectos durante los dos años siguientes.
El propio mandatario reconoció que su gestión está sometida al veredicto de los votantes y que las políticas de su administración forman parte de la discusión electoral.
PUBLICIDAD
Más de 52 millones de estadounidenses ya han emitido su voto anticipadamente durante la etapa final de la campaña. Trump intensificó sus apariciones públicas para movilizar a los electores republicanos. Sus desplazamientos se concentraron especialmente en territorios donde el Partido Republicano necesita defender posiciones que había conseguido en anteriores elecciones.
El contexto político también cambió respecto de los comicios presidenciales de 2024. En aquella oportunidad, Trump buscó conquistar estados que habían respaldado al demócrata Joe Biden. Ahora, su partido enfrenta el desafío de conservar distritos y estados que anteriormente le dieron su apoyo, pero donde algunos votantes expresaron preocupación por las consecuencias económicas de las decisiones presidenciales.
Entre los factores que complican la campaña republicana figuran los aranceles comerciales y la guerra contra Irán. Las medidas económicas impulsadas por la Casa Blanca generaron cuestionamientos incluso dentro del propio partido, particularmente en regiones industriales del Medio Oeste.
PUBLICIDAD
El congresista republicano Don Bacon, de Nebraska, advirtió sobre el impacto electoral de la política comercial. “Los aranceles no son populares aquí en el Medio Oeste. Intenté decírselo al presidente”, afirmó. También anticipó que, si los republicanos sufren pérdidas importantes, se abrirá una discusión interna sobre el rumbo de la formación.
La disputa por el Senado presenta, además, dificultades particulares para los demócratas. En Michigan, uno de los estados decisivos para recuperar la mayoría, el candidato Abdul El-Sayed quedó envuelto en un enfrentamiento público con Haley Stevens, quien había competido contra él en las primarias. Las diferencias sobre su postura respecto de Israel amenazaron con dividir al electorado demócrata antes de la votación.
El senador independiente Bernie Sanders, uno de los principales respaldos de El-Sayed, rechazó que esa disputa vaya a impedir la movilización partidaria. “Por lo que puedo ver, en todo el estado la gente está dando un paso al frente y va a apoyar a Abdul”, sostuvo.
PUBLICIDAD
Por su parte, el senador Tim Scott, responsable de la estrategia electoral republicanaa, expresó confianza en que su partido mantendrá la mayoría y defendió la participación de Trump en la campaña.
El resultado determinará, por lo tanto, cuánto margen tendrá el presidente para ejecutar su programa durante la segunda mitad de su mandato. Si los demócratas recuperan alguna de las cámaras, podrán condicionar la agenda legislativa, mientras que Trump ya anticipó que responderá utilizando el veto presidencial para forzar acuerdos.
PUBLICIDAD