La pintoresca ruta de senderismo por la sierra de Aracena que lleva una de las piscinas naturales más escondidas de Huelva

Este recorrido descubre uno de los parajes más enigmáticos y singulares de la provincia

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Sendero en mitad de un bosque (Shutterstock).
Sendero en mitad de un bosque (Shutterstock).

La costa de Andalucía es mundialmente conocida por sus extensas playas de arena blanca y aguas cristalinas. Este paraíso hace de la comunidad un destino perfecto para disfrutar de rincones que, cada año, atraen a miles de turistas. Suele ser un destino muy demandado durante el verano, pero uno de los mejores momentos para descubrir sus secretos es en primavera, época en la que el calor no es tan sofocante y permite disfrutar de sus encantos de una manera más relajante. Pero esto no es todo, pues en el interior, cuenta con una riqueza natural que deja con la boca abierta a los más aventureros.

Así, en el corazón de la Sierra de Aracena, se sitúa uno de los enclaves más singulares de Huelva. Se trata de la piscina natural del barranco de la Guijarra, un espacio ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo, pues para llegar hasta ella es necesario hacer una pintoresca ruta a través del bosque. El recorrido tiene una distancia de alrededor de cinco kilómetros y se encuentra perfectamente señalizada, aunque cabe destacar que entraña cierta dificultad.

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Cascadas y piscina natural

Piscina natural en el barranco de la Guijarra, en Huelva (WIkiloc).
Piscina natural en el barranco de la Guijarra, en Huelva (WIkiloc).

El punto de partida de este bello camino es el pueblo de Cortelazor y discurre a través de un precioso enclave en el que la naturaleza es la total protagonista. Antes de llegar a la piscina natural, el viajero descubre un conjunto de cascadas que son la antesala perfecta, para lo que el final de la ruta depara. Tras pasarlas se debe descender una serie de barrancos que conducen hasta lo que se conoce como el ‘Charco Malo’, una impresionante cascada entre piedras que deja con la boca abierta.

El recorrido desde la ribera del arroyo hasta la cascada se extiende por aproximadamente un kilómetro. Es un trayecto que invita a los visitantes a tomarse su tiempo y sumergirse en la tranquilidad que ofrece la naturaleza, disfrutando del sonido del agua, deslizándose por las rocas hasta caer en el profundo estanque que da origen al arroyo. Una vez contemplado el ‘Charco Malo’, la ruta prosigue de forma ascendente por el curso del río Guijarra hasta llegar a las ansiadas pozas.

Este camino es de lo más misterioso, pues discurre bajo un tupido manto natural que crean las copas de los árboles. Sin embargo, el acceso a la piscina natural no es muy sencillo, pues es necesario trepar las rocas, aunque las vistas merecen la pena. Por otro lado, esta ruta es ideal para hacer durante los meses de primavera y verano, ya que es cuando el paisaje se encuentra en su punto máximo.

Cómo llegar

La ciudad de Huelva se encuentra a más de 100 kilómetros de distancia de Cortelazor, por lo que el viaje desde la capital tiene una duración de alrededor de 1 hora y 30 minutos. Para llegar hasta allí en coche, se debe coger la carretera N-435. Por su parte, desde Sevilla el viaje tiene la misma duración, pero en este caso se debe ir por las vías A-66 y N-433.

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