La reflexión de Cucurella sobre su infancia: “Mi madre se chupaba dos horas de coche para llevarme a entrenar y se quedaba allí tres horas pasando frío o calor”

El jugador del Real Madrid habló sobre cómo le ayudaron sus padres durante los primeros años de carrera

El jugador español Marc Cucurella (Europa Press)
El jugador español Marc Cucurella (Europa Press)
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La trayectoria de Marc Cucurella no se entiende sin los sacrificios que hizo su familia durante su infancia. Antes de convertirse en futbolista profesional, el defensa tuvo que recorrer un largo camino para cumplir su sueño de llegar a la élite del fútbol. En ese proceso, sus padres, Óscar Cucurella y Patricia Seseta, desempeñaron un papel fundamental, especialmente su madre, que dedicó buena parte de su tiempo a acompañarlo a los entrenamientos y partidos cuando todavía era un niño.

El futbolista, que siempre se ha mostrado cercano y natural ante los medios de comunicación, ha recordado en varias ocasiones el esfuerzo que hicieron sus progenitores para ayudarlo a progresar. Una dedicación que comenzó cuando todavía era muy pequeño y que se intensificó después de que un ojeador del Espanyol se fijara en sus cualidades. En 2012, cuando tenía 14 años, el jugador se incorporó a la disciplina del club blanquiazul y empezó una etapa que exigió importantes sacrificios familiares.

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En una entrevista concedida al diario AS, Cucurella explicó cómo eran aquellas jornadas en las que su madre se encargaba de llevarlo a Barcelona para que pudiera continuar con su formación futbolística. Una rutina marcada por los desplazamientos, las largas esperas y el esfuerzo de compaginar las obligaciones laborales con las aspiraciones deportivas de su hijo. “Mi madre salía de trabajar, me recogía a las cinco del colegio, me daba el bocadillo en el coche y nos íbamos para Barcelona. Ella se chupaba cada día dos horas de coche para llevarme a entrenar. Se quedaba allí tres horas pasando frío o calor y luego volvíamos por la noche. Sin ese esfuerzo, yo no estaría donde estoy”.

El jugador del Real Madrid Marc Cucurella (REUTERS/Juan Barbosa)
El jugador del Real Madrid Marc Cucurella (REUTERS/Juan Barbosa)

Unas palabras con las que el defensa puso en valor la importancia de su familia en su desarrollo como futbolista. Detrás de su llegada al fútbol profesional hubo muchas horas de carretera y una dedicación que permitió al joven Cucurella seguir trabajando para alcanzar su objetivo. El propio jugador reconoció que, sin la implicación de su madre, su historia podría haber sido diferente.

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Los padres de Cucurella y su carrera profesional

La influencia familiar también estuvo presente en otros aspectos de su infancia. Uno de los rasgos más reconocibles de Cucurella es su larga melena, una imagen que lo acompaña desde sus primeros años en el fútbol. El defensa explicó que fue su madre quien decidió dejarle el pelo largo cuando jugaba en categorías inferiores. “Lo hacía para distinguirme cuando jugábamos en alevines. Me lo dejé así desde entonces y ya me he quedado con ello”.

Más allá de aquella anécdota, el futbolista también atribuyó a su padre parte de la pasión que siente por el deporte. Óscar fue quien lo acompañó durante sus primeros pasos y lo llevó a realizar las pruebas que podían abrirle las puertas de los equipos de fútbol. “Juego al fútbol un poco gracias a mi padre. Es el que me llevaba a hacer las pruebas”. Su padre también tuvo un papel importante a la hora de inculcarle disciplina y ayudarlo a mantener el foco en sus objetivos. En otra entrevista con Nude Project, Cucurella recordó un episodio de su adolescencia que le hizo reflexionar sobre sus prioridades. Después de salir con sus amigos y regresar tarde a casa, tenía entrenamiento al día siguiente y se encontró con el enfado de Óscar.

La selección española le recuerda a Cucurella su promesa sobre el tatuaje de la cara de Luis de la Fuente.

“Salí, llegué mal a casa y al día siguiente tenía entreno. Me acuerdo de que mi padre estaba muy enfadado, no me hablaba. Me vino a buscar y me dijo: ‘Móntate en el coche’. Tuvimos una charla y me preguntó que qué quería, si jugar al fútbol o salir de fiesta con los amigos. A partir de ahí ya le dije que no, que yo quería jugar al fútbol, que me había equivocado”. A través de estos recuerdos, Cucurella ha puesto de manifiesto el peso que tuvieron sus padres en su formación, tanto dentro como fuera del terreno de juego. Sus sacrificios, el compromiso diario y las conversaciones familiares formaron parte de una etapa decisiva en su camino hacia el fútbol profesional.

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