La regularización de cerca de 500.000 personas durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero se presentó como un punto de inflexión en la política migratoria española, especialmente en la protección de los derechos laborales y sociales de quienes llegan de otros países. Así lo expresó el propio expresidente en un mitin celebrado este viernes en la Cúpula del Milenio de Valladolid, en apoyo al candidato socialista Carlos Martínez, y ante la presencia de figuras relevantes del partido como Pedro Sánchez, Óscar Puente, Ana Redondo y Milagros Tolón. Según consignó el medio, Zapatero defendió la dignidad de los inmigrantes y criticó los ataques que, en su opinión, sufren a manos de ciertos oponentes políticos.
Durante su intervención, el exjefe del Ejecutivo destacó el compromiso histórico del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con Castilla y León, refiriéndose a la “lealtad” y la “oposición constructiva” mantenidas en la Comunidad Autónoma. Tal como publicó la fuente, Zapatero afirmó que el próximo domingo el PSOE no será derrotado en las elecciones, poniendo de relieve que la esperanza para Castilla y León reside en el proyecto liderado por Carlos Martínez y en los valores socialistas. El expresidente remarcó la trayectoria del partido, sosteniendo que nunca se ha actuado de manera desleal y reiteró: “Nunca apostamos porque las cosas fueran mal para que a nosotros nos fuera bien”.
El evento contó además con la presencia de Demetrio Madrid, primer presidente de la Junta y referente histórico para el socialismo castellanoleonés. Zapatero recordó el episodio controvertido que afectó al exmandatario regional, resaltando que el partido siempre mantuvo “la lealtad a la Comunidad” incluso en circunstancias desfavorables.
Al abordar el papel del PSOE en la historia reciente de España, Zapatero señaló que la organización suma 146 años de lucha en favor de los derechos laborales, mencionando conquistas como la jornada de 40 horas semanales, el derecho al descanso, la cotización a la Seguridad Social y la protección frente a la enfermedad. Según reportó el medio, el expresidente insistió en que estos avances benefician tanto a los ciudadanos nacidos en el país como a quienes llegan del extranjero para trabajar.
Acerca del enfoque de partidos como Vox hacia la inmigración, Rodríguez Zapatero expresó que “son unos valientes para hablar de los menores no identificados y de los inmigrantes” pero actúan “sumisos y cobardones cuando Trump o Netanyahu dice algo”. Tal como publicó el medio, reprochó a Vox por olvidar la historia migratoria de España, recordando a los miles de españoles que en el pasado emigraron a distintos países de Europa y América Latina, donde, según Zapatero, se esperaba que fueran tratados dignamente y con derechos.
Rodríguez Zapatero abogó por el respeto a todas las personas, al margen de su origen, y subrayó la necesidad de sensibilidad hacia quienes se ven forzados a abandonar sus naciones por motivos de trabajo o conflictos armados. El expresidente refirmó que “lo último que hace (Vox) es procurar condenarles y echarles la culpa de las mentiras que dicen”, reivindicando la aportación de los inmigrantes tanto al sostenimiento de la Seguridad Social como al refuerzo demográfico de regiones como Castilla y León. De acuerdo con el reportaje, Zapatero manifestó su orgullo por formar parte de una España presidida por alguien que ha respaldado la regularización de inmigrantes y recordó la regularización masiva llevada a cabo durante su mandato.
El exjefe del Gobierno también alabó la postura del actual presidente, Pedro Sánchez, frente a propuestas internacionales y situaciones de conflicto. Según detalló el medio, Zapatero recordó que Sánchez ha rechazado en tres ocasiones iniciativas que, en su opinión, calificó como “ilegales y absurdas”, como el aumento del gasto en defensa hasta el 5% del PIB, medida que —según explicó— habría limitado inversiones en nuevas infraestructuras, hospitales y universidades en España.
En materia internacional, Zapatero destacó que Sánchez se ha opuesto claramente a intervenciones militares como la llevada a cabo en Gaza, condenando la muerte de 60.000 personas y 20.000 menores, y también a actuaciones recientes en Irán. Según consignó la fuente, el expresidente insistió en que el PSOE quedará marcado por la negativa a apoyar “intervenciones ilegales, ilegítimas, bárbaras, que han matado a tanta gente”.
Finalmente, Rodríguez Zapatero se refirió a las repercusiones económicas derivadas del conflicto en Irán y el consecuente aumento de precios. Dirigiéndose a Vox y el Partido Popular, el exmandatario exigió claridad y transparencia en las explicaciones a la ciudadanía sobre la relación entre estos sucesos y sus impactos económicos, reclamando que se identifiquen correctamente las causas y responsables. La intervención de Zapatero, según la cobertura del medio, se centró en la defensa del proyecto socialista y de los valores humanitarios, en un contexto marcado por el cierre de la campaña electoral en Castilla y León.