En el acto de clausura ‘¡Aguanta, Ucrania!’, realizado en la Casa América de Madrid con motivo del cuarto aniversario de la invasión rusa, Josep Borrell, ex Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior y exministro, sostuvo que la guerra en Ucrania no concluirá a través de un acuerdo de paz. Según reportó el medio, Borrell argumentó que las condiciones necesarias para un posible acuerdo resultan inasumibles para Ucrania, por lo que vislumbra una continuación del conflicto bajo una fórmula similar a la “coreana”, donde se mantendría una situación indefinida de no paz y no guerra, con una línea de demarcación que separaría a ambos bandos.
De acuerdo con lo consignado por el medio, Borrell afirmó que el enfrentamiento militar en territorio ucraniano ha pasado a ser una guerra de desgaste, en la que la principal incógnita es cuál de las partes logrará resistir durante más tiempo. Además, expuso que Ucrania conserva posibilidades significativas de resistir únicamente si Estados Unidos sostiene la asistencia de inteligencia, especialmente mediante el soporte de constelaciones satelitales.
Durante su intervención, Borrell abordó las recientes dificultades que atraviesa la Unión Europea para mantener una posición unificada ante el conflicto. Refirió que la negativa de Hungría a aprobar el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, argumentando la necesidad de restablecer el flujo de petróleo a través del oleoducto Druzhba hacia Hungría y Eslovaquia, ha dejado a los Veintisiete sin acuerdo para nuevas medidas restrictivas. Detalló que Kaja Kallas, actual Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, informó sobre la falta de consenso debido al veto húngaro, lo que, según explicó Borrell, constituye una “fisura interna” y debilita el apoyo europeo a Kiev.
El ex jefe de la diplomacia europea también señaló que, en el marco del cuarto aniversario, Europa se presenta “con las manos vacías” tras no poder avanzar con sanciones adicionales a Rusia, lo que representa un retroceso respecto a la presión internacional sobre el Kremlin. Borrell expuso que ha escuchado dentro del Consejo Europeo a varios países expresar abiertamente que Ucrania no puede ganar esta guerra y que, en consecuencia, sería preferible alcanzar cuanto antes un desenlace que ponga fin al conflicto, aunque no sea favorable a los intereses ucranianos.
En relación con el liderazgo ucraniano, Borrell rememoró la respuesta del presidente Volodimir Zelenski al inicio de la guerra, cuando se le ofreció evacuar Kiev y contestó: “no necesitaba un taxi, que necesitaba armas”, respuesta que, según resaltó, conserva vigencia en el contexto actual. El medio, citando a Borrell, destacó la fuerza de la postura ucraniana en la defensa de su soberanía, a pesar de las crecientes dudas sobre el respaldo internacional y la ausencia de avances concretos en la estrategia europea.
El análisis de Borrell, según publicó el medio, subraya la compleja situación estratégica y política con la que se enfrenta Ucrania tras cuatro años de invasión y la creciente percepción de agotamiento dentro de los aliados europeos. También expone el desafío que supone la erosión interna en la Unión Europea y la incertidumbre respecto a la continuidad de la ayuda exterior a Kiev, factores que condicionan las expectativas de resolución del conflicto.