"El Actors Studio es mi iglesia", dice su director, el puertorriqueño Javier Molina

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Madrid, 24 abr (EFE).- El puertorriqueño Javier Molina es, desde septiembre de 2023, director asociado de la mítica escuela de interpretación Actors Studio de Nueva York, donde se formaron Marlon Brando o Marilyn Monroe, un espacio abierto para la introspección actoral, un lugar de culto y para Molina, su salvación.

"El teatro me enseñó una vida diferente, me despertó la imaginación y la mente, me dio permiso como hombre para llorar. El estudio es mi iglesia, mi salvación. La gente perdida debe entender que nunca es tarde para cambiar", admite en una entrevista con EFE.

Director y productor de cine y teatro, Molina se siente feliz y emocionado tras haber recogido, el pasado lunes, el premio Talía a la promoción internacional de las artes escénicas hispanas de manos de Antonio Banderas en el Teatro Español de Madrid.

"Es un orgullo que me hayan dado este título, a una persona como yo", exclama todavía sorprendido y con cierta tristeza al no poder compartir con su madre dónde le ha llevado la vida.

Molina (Fajardo, Puerto Rico) no dice su año de nacimiento por coquetería y "porque en esta profesión te encasillan", se justifica con una sonrisa, sin embargo, no le avergüenza admitir que era "un chico malo" al que el teatro le salvó la vida.

Llegó a Estados Unidos con tres meses, en los brazos de su madre y dos hermanos más; la calle y la venta de drogas no presagiaban para él una larga vida, cuenta.

Gracias a una profesora de instituto que, para aprobar inglés, le hizo participar en el musical "A Chorus Line" y a una mediadora social, que le animó a seguir ese camino y le ayudó a rellenar los papeles para la universidad, afirma: "por eso estoy hoy donde estoy".

"Cuando mi hermana se quedó embarazada, me di cuenta de que mi sobrina no podía nacer en una familia disfuncional", explica con lágrimas a punto de brotar, y reseña que en los cambios importantes de su vida siempre ha tenido que ver una mujer.

El Actors Studio fue cofundado en 1947 por Elia Kazan, contó con grandes profesores como Lee Strasberg y hoy la preside el actor Alec Baldwin junto a Ellen Burstyn y Al Pacino.

"Algunos afirman cuando lo visitan, que se pueden sentir los fantasmas", comenta. Un espacio donde el 99,9 % de los actores son blancos, en un país donde la comunidad hispana es "enorme", a pesar de que no se ve reflejado ni en el teatro ni en el cine.

"Va cambiando muy poco a poco", y se lamenta que solo en escasas ocasiones los personajes con poder estén en manos de latinos, aunque afirma que la visibilidad de intérpretes como Eva Longoria, Sofía Vergara o los españoles Antonio Banderas, Penélope Cruz o Javier Bardem abren camino.

"Ellos son la inspiración para otros latinos que piensan que no lo lograrán. Los niños -insiste- tienen que ver que en el cine y la televisión que hay personas que se parecen a ellos, con la piel más oscura, y que consiguen llegar a puestos de relevancia", en la empresa y la sociedad.

Se queja de que la industria no perciba que un protagonista negro o hispano arrastre al espectador a una butaca de cine o teatro tanto como cualquier otro. "Creen que no ganarán plata".

"Somos muchos y grandes consumidores", argumenta el director del Actors Studio que prepara una serie biográfica sobre su vida, 'Si yo puedo', en la que plasma la transformación de su familia, además de 'To be love', un proyecto cinematográfico para 2025.

Molina es además entrenador de actores a los que enseña cómo dominar su cuerpo y su imaginación, en España impartirá dos sesiones.

Con sincera modestia dice que no sabe nada, "estoy en continuo aprendizaje", una razón por la que no le gusta que anuncien sus clases como 'masterclass', aunque reconoce que su cargo le ha dado "poder y responsabilidad".

Inmaculada Tapia