Una mujer de Lugo que denunció a su expareja por agresión sexual declara que intentaba forzarla "todas las noches"

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La Audiencia Provincial de Lugo ha acogido este jueves el juicio contra un hombre de 40 años acusado de un presunto delito de maltrato habitual y agresión sexual continuada contra su expareja, que lo ha acusado ante la jueza de intentar fozarla durante años "todas las noches", y para quien la Fiscalía ha solicitado una pena acumulada de 15 años de cárcel. El procesado, natural de una aldea de Meira (Lugo) y sobre el que pesa una orden de alejamiento de la mujer desde septiembre de 2021 por abusar presuntamente de ella -de acuerdo a lo detallado en el escrito fiscal-- forzarla a mantener relaciones, realizarle tocamientos en lugares públicos y "usar el sexo como moneda", ha negado durante su comparecencia todos los cargos en su contra. El Ministerio Fiscal se ha ratificado en su petición de 12 años de prisión para el acusado por un delito de agresión sexual continuada y tres más por un delito de maltrato habitual con "agravante" de parentesco y género. También ha solicitado una pena accesoria de diez años de libertad vigilada para el imputado, así como una indemnización a la víctima en concepto de responsabilidad civil de 50.000 euros. La acusación particular, por su parte, ha elevado a 14 años de presidio su petición por el delito de agresión sexual continuada y ha interesado además una pena de un año y seis meses por coacciones y amenazas, fijando en 100.000 euros la cuantía de la indemnización solicitada para la mujer. La letrada de la defensa, que ha pedido la libre absolución, ha solicitado, como cuestión previa, la declaración del acusado en último lugar para garantizar, ha manifestado, "un mejor derecho de defensa", a lo que no se han opuesto ni acusación particular ni Fiscalía. Los hechos juzgados en la Audiencia Provincial tuvieron lugar entre los años 2013 y 2021, período durante el cual la denunciante y el acusado mantuvieron una relación de pareja con convivencia en el domicilio familiar de esta, situado en una aldea del municipio de Guntín (Lugo) desde el nacimiento del hijo de ambos en 2016. "ME TRATABA COMO UN OBJETO SEXUAL" La primera en declarar ante la jueza ha sido la propia denunciante. Lo ha hecho separada por un biombo de su presunto agresor, a quien ha definido como una persona "controladora y celosa" y a quien ha acusado de exigirle "mantener relaciones sexuales diarias durante años" a cambio de "poder realizar vida social". "Me intentaba forzar todos los días, todas las noches, constantemente. Incluso delante del niño o justo después de dar a luz. Era un acosador, me trataba como un objeto sexual", ha manifestado entre lágrimas. La mujer, de 31 años, ha pasado a relatar después algunos de los episodios vividos con su ex pareja durante la convivencia de ambos en compañía de los padres de esta en la casa familiar de Guntín. "Me realizaba tocamientos para que me sintiera incómoda y después se reía. En público y en privado, le daba igual", ha asegurado, para acto seguido acusar al padre de su hijo de amenazarla con suicidarse hasta en dos ocasiones y de "marcharse con el niño". "Me decía que se iba a marchar con lo que era suyo, en referencia al niño, y que iba a pagar con dinero o con cárcel", ha declarado la mujer en sede judicial, que ha afirmado también "sentir miedo" de su ex pareja y encontrarse todavía a tratamiento psicológico por lo sucedido. LOS TESTIGOS Tras la declaración de la denunciante ha llegado el turno de los testigos: los padres, la mejor amiga y el marido de la mejor amiga de la mujer; y los progenitores, el hermano y un amigo íntimo del acusado. El padre de la víctima ha denunciado durante la vista la existencia de "comportamientos raros" por parte del procesado desde el inicio de la convivencia en la casa familiar y ha asegurado haber presenciado "tocamientos" en público del hombre hacia la que era su pareja. "Yo vi cómo manoseaba a mi hija en público y ella le escapaba", ha declarado. La mejor amiga de la denunciante, que también ha prestado declaración, ha calificado como "muy violentos" los comportamientos del procesado hacia su ex pareja en instancias sociales: "Yo vi cómo la tocaba por debajo de la mesa en un restaurante mientras ella intentaba apartarse, cómo la manoseaba y ella no quería. Ella me contó además que la forzaba habitualmente". La defensa del hombre, que ha remarcado durante la vista el carácter "tímido e introvertido" del procesado, ha llamado a declarar al padre del acusado. "Yo a mi hijo lo vi infeliz y acobardado en todo momento", ha manifestado el progenitor, para acto seguido calificar a la denunciante como "posesiva" y responsabilizarla de impedir a su hijo y a toda la familia paterna "ver al niño". La madre y el hermano del acusado se han pronunciado en una línea muy similar, negando haber presenciado sucesos como los recogidos en el escrito de acusación del Ministerio Fiscal. "NUNCA LA FORCÉ" Antes de la participación en el juicio de los peritos, que han puesto punto y final a la vista en la Audiencia Provincial, ha testificado ante la jueza el acusado, que ha negado haber utilizado el sexo como moneda de cambio en ningún momento de la relación. "Yo no le pedía tener sexo continuamente, solo se lo comentaba a veces. Solo tuvimos dos relaciones sexuales desde 2016", ha manifestado el imputado, que ha asegurado "acariciar la pierna" de la mujer y "ponerle la mano en la cintura, como hace cualquier pareja" al ser interrogado sobre los presuntos tocamientos en público realizados a su ex compañera. "Nunca me dejaron ejercer de padre y eso me generaba malestar y malhumor. Desde que nació el niño ella nunca se comunicaba conmigo, me ignoraba, pero yo nunca la forcé", ha concluido.