Chery aterriza en España, el primer grupo automovilístico chino que fabricará en Europa

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Barcelona, 13 abr (EFECOM).- El aterrizaje de Chery en España, que ha suscitado una gran expectación y que se prevé anunciar en los próximos días, supone el primer desembarco como fabricante de un grupo automovilístico chino en Europa.

Estas son las claves de un acuerdo, solo pendiente del cierre de algunos flecos, que ha llevado a Chery a implantarse en los antiguos terrenos de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.

Chery Automobile, de propiedad estatal, se fundó en 1997 y tiene su sede en la ciudad-prefectura Wuhu, con una actividad enfocada en las nuevas tecnologías y la innovación.

La empresa, con fuerte presencia en Europa y Latinoamérica, tiene más de 20 años de desarrollo y su red de ventas y servicios cubre más de 80 países y regiones, de acuerdo con su página web.

Durante las últimos dos décadas, Chery ha establecido centros de I+D en China, Alemania, Estados Unidos y Brasil y se ha convertido en la primera firma de automóviles de China en exportar vehículos completos, piezas CKD, motores, tecnología de fabricación y equipos para el mercado global.

Una de sus marcas, Omoda, ha elegido España como primer mercado de Europa, desde donde quiere iniciar su expansión a toda Europa. La filial española, Omoda España, está desplegando una red propia de concesionarios oficiales.

La empresa china lleva meses negociando su implantación en Barcelona con los responsables de reindustrializar la antigua planta de Nissan en la Zona Franca, el Hub Factory, que ahora lidera Btech, propiedad de EV Motors.

En las negociaciones han jugado además un papel relevante el Ministerio de Industria y la Generalitat, que formaban parte de la mesa de reindustrialización de Nissan junto con la dirección de la compañía nipona y los sindicatos de los extrabajadores.

Si se cierra el acuerdo, Chery ensamblará sus vehículos eléctricos en las antiguas instalaciones de Nissan, ubicadas en un espacio de unos 300.000 m2 en la Zona Franca de Barcelona, un espacio muy cotizado por cualquier actividad económica por su proximidad al aeropuerto y al puerto de Barcelona.

Fuentes conocedoras de las negociaciones apuntan que Chery empezaría por montar su modelo Omoda 5. Las piezas del vehículo, desmontadas en origen, viajarían desde China a Barcelona, donde se acabaría de ensamblar.

La compañía habría aceptado también, al parecer, realizar poco después todo el proceso de fabricación de estos modelos en la planta catalana, lo que tendría un impacto económico mucho mayor en el territorio ya que requeriría trabajar con proveedores locales.

 Más adelante, se plantearía también producir dos modelos de vehículos eléctricos de la marca Ebro, propiedad de Btech.

El aterrizaje del grupo asiático en Barcelona es clave para garantizar el proyecto del Hub Factory para revitalizar la Zona Franca, del que dependen unos 600 extrabajadores de Nissan, que perdieron su empleo cuando la multinacional japonesa abandonó Barcelona a finales de 2021.

Tras agotar el paro, estos trabajadores se encuentran ahora siguiendo cursos de formación y cobrando un salario de unos 1.500 euros hasta octubre.

La actividad de producción de vehículos que se desarrolle en la Zona Franca podría suponer la creación de un millar de puestos de trabajo, según algunas fuentes.

Pese a que el acuerdo aún no se ha dado por cerrado, Omoda España ha convocado ya un acto institucional al más alto nivel para el próximo 19 de abril en la capital catalana para anunciar la operación industrial y dar detalles de las inversiones.

Aunque no ha detallado el contenido, ha asegurado que será "histórico" y que consistirá en una "ceremonia de firmas de inversiones" con la presencia, entre otros, del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Chery ya había mostrado interés por la antigua fábrica de Nissan, situada en una parcela gestionada por el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), pero se acabó quedando fuera del proceso de reindustrialización iniciado en 2022.

La mesa de reindustrialización encargó finalmente la revitalización del espacio a Hub Factory, en alianza con la compañía australiana Goodman, después de que se hubiera desmarcado del proyecto, unos meses antes, la compañía china Great Wall Motors, el favorito para todas las partes.

Los problemas de financiación interfirieron luego en la puesta en marcha del proyecto industrial y fue cuando volvió a aparecer Chery como garante de la reconversión de la Zona Franca.

El aterrizaje de Chery en España se produce en un momento en el que Europa vive la incursión masiva de coches fabricados en China, sobre todo eléctricos, con precios mucho más competitivos y buenas prestaciones. Marcas como MG han experimentado un crecimiento explosivo y suben posiciones en las listas de las más vendidas.

La propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado incluso la apertura de una investigación por las supuestas ayudas públicas que habrían recibido las compañías chinas. EFECOM

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