La bajada de tipos del BCE en junio deprecia al euro a niveles de noviembre (1,07 dólares)

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Madrid, 12 abr (EFECOM).- La bajada de los tipos de interés en junio sugerida en la víspera por el Banco Central Europeo (BCE) y el previsible adelantamiento a la Reserva Federal en la rebaja del precio del dinero está profundizando la depreciación del euro, que esta mañana bajaba de 1,07 dólares, nivel de noviembre pasado.

Según datos del mercado, a las 10 horas, el euro se negociaba a 1,0683 dólares con una caída del 0,4 % respecto al precio de cierre de convención del jueves (1,0726 dólares), aunque media hora antes se cambiaba a 1,0675 dólares (mínimo de la sesión de momento). El BCE estableció ayer el tipo de cambio oficial en 1,0729 dólares.

Para Juan Ignacio Crespo, continúa la bajada de la cotización del euro frente al dólar, "acelerada ayer por la insinuación del BCE al término de su reunión de que bajará los tipos de interés en su reunión de junio", que ahora están situados en el 4,5 % para la refinanciación de préstamos y en el 4 % para los depósitos.

Este experto ha agregado que ayer el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, dijo que no hay prisa para bajar los tipos de interés en Estados Unidos, a la vista de los datos recientes de inflación, en lo que insistió también la presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins.

Sin embargo, ha matizado que existen también otros factores que están incidiendo en la depreciación del euro, como el dato de inflación estadounidense de marzo, que creció tres décimas, hasta el 3,5 % en tasa anual, lo que "provocó que el miércoles cayeran allí los índices de bolsa y, sobre todo, que cayera el precio de la deuda pública".

Esto hizo que el diferencial de rentabilidades entre la deuda pública de Alemania y Estados Unidos ascendiera hasta 212 puntos básicos (máximo desde diciembre de 2019, aunque esta mañana se situaba en 216 puntos básicos, mientras que la prima de riesgo española respecto a los bonos germanos está en 82 puntos básicos), lo que desencadenó "una rápida bajada de la cotización del euro frente al dólar".

Por ello, ha considerado que la depreciación del euro continuará al existir la posibilidad de que el diferencial entre las deudas germana y estadounidense continúe aumentado tras alcanzar su nivel más elevado en los últimos 52 meses.

Esta tendencia entre deudas, y su presión sobre el euro, podría continuar porque "la economía norteamericana se está enfrentando al problema de que la inflación ha interrumpido su tendencia decreciente; el PIB USA está creciendo allí considerablemente más que en la zona euro y la probabilidad de una pronta bajada de los tipos de interés por la Reserva Federal se ha reducido en EEUU a la vez que el mercado ve como inminente una reducción de tipos por parte del BCE".

"A todo ello se le pueden añadir los problemas que está creando el hecho de que en el continente europeo haya una guerra que dura ya más de dos años, por más que el frente esté alejado de su núcleo económico central, aunque por el momento no sea evidente que eso esté influyendo negativamente en la cotización del euro".

‌Por su parte, Renta 4 ha comentado en un informe la declaración de independencia del BCE respecto a la Reserva Federal al apuntar una primera bajada de tipos de Europa en junio frente al previsible retraso en el caso americano a después del verano.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, habló ayer de la capacidad del BCE de desvincularse de las decisiones de la Reserva Federal porque son dependientes de los datos a la hora de adoptar decisiones y no de las medidas que adopte el banco central estadounidense, lo que apenas influyó ayer en la evolución de las rentabilidades de la deuda.

Para Renta 4 la política monetaria europea seguirá siendo restrictiva porque "siguen existiendo presiones inflacionistas, especialmente en el sector servicios y en la energía (contexto geopolítico), así como factores estructuralmente inflacionistas de cara al largo plazo (desglobalización/descarbonización/demografía China/poder de negociación salarial/impuestos)", aunque esperan cuatro recortes de tipos este año, con el primero en junio, cuando el BCE disponga de más información.

Muchos analistas ya comentaban ayer que la bajada de tipos en Europa llegará antes que en Estados Unidos, como comentaba Nick Sheridan, gestor de carteras del equipo de renta variable europea de Janus Henderson, quien precisaba que "la última vez que el BCE y la Reserva Federal se movieron en direcciones diferentes fue en marzo de 2016, cuando Europa vio cómo se reducían los tipos a medida que los tipos estadounidenses empezaban a subir".

Ann-Katrin Petersen, estratega jefe de inversiones para Alemania, Austria, Suiza y Europa del Este de BlackRock Investment Institute prevé también un primer recorte del BCE en junio, aunque cree que las siguientes decisiones del organismo dependerán de los datos que se conozcan posteriormente.

Además, añadía que "a diferencia de la Reserva Federal, se han fortalecido los argumentos a favor de un primer recorte de tipos del BCE en junio. Pero aún no se sabe cuál será el ritmo de los recortes posteriores". EFECOM

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