Un jurado declara no culpables a los dos acusados de asesinar a un empresario marbellí

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Málaga, 29 nov (EFE).- Un jurado popular ha declarado no culpables a los dos hombres acusados de asesinar a un empresario de Marbella en enero de 2019, cuando llegaba a su casa en la localidad de San Pedro de Alcántara, y sólo ha considerado a uno de ellos culpable pero de pertenencia a grupo criminal y daños con riesgo de incendio.

Los dos hombres se enfrentaban a prisión permanente revisable y estaban acusados de los delitos de asesinato en concurso con pertenencia a grupo criminal, tenencia ilícita de armas y daños mediante incendio.

Los miembros del jurado han considerado que uno de ellos no es culpable de ninguno de los delitos mientras que el otro solo lo es de pertenencia a grupo criminal y de daños mediante incendio.

Tras emitirse el veredicto, el fiscal ha solicitado que se le imponga una pena de siete años de prisión al procesado que ha resultado culpable por el jurado.

Durante el juicio, el fiscal mantuvo que los acusados formaban parte de un grupo radicado en Países Bajos dedicado a diversas actividades ilícitas contra la vida de las personas y sus bienes.

En el seno de su actividad delictiva los procesados presuntamente aceptaron el encargo de acabar con la vida del empresario y se desplazaron a España para ejecutar el plan, extremo que los miembros del jurado no han considerado probado.

Los días antes del crimen, según el fiscal, efectuaron distintas vigilancias en las inmediaciones de su domicilio y los locales de ocio de Puerto Banús, que regentaba, y junto a al menos otro hombre no identificado decidieron asesinarlo al cierre de sus negocios, cuando regresara a su domicilio.

Para llevar a cabo su plan, los procesados tenían preparado un vehículo que había sido previamente sustraído, el 15 de julio de 2018 en Conil de la Frontera (Cádiz), y dos armas de fuego cortas, siempre la versión acusatoria.

El 21 de enero de 2019, sobre las 3:09 horas, los acusados junto a al menos otro miembro del grupo se encontraban junto al domicilio de la víctima y cuando este entró a su vivienda conduciendo su vehículo, dos de ellos, ocultos con gorros, se introdujeron tras él y le dispararon abandonando inmediatamente el lugar, extremo que tampoco ha sido probado por el jurado.

La víctima no tuvo posibilidad alguna de defenderse frente al ataque con armas de fuego, "un ataque que se produjo de forma repentina e inesperada cuando aún estaba dentro de su vehículo sin posibilidad de escapatoria", según el fiscal.

Las defensas durante el juicio mantuvieron que sus clientes eran inocentes, que no tenían nada que ver con los hechos y que no había pruebas que los relacionaran con el crimen. EFE

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