Exponen los cuadros con los que Ramón Gaya “pagaba” sus estancias en un hotel de Murcia

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(Corrige en el primer párrafo de la NA6047 el nombre del gerente del hotel y dueño de la colección expuesta: es Raimundo y no Ricardo)

Murcia, 25 nov (EFE).- Cada vez que el pintor murciano Ramón Gaya regresaba a su Murcia natal, hacía del Hotel Rincón de Pepe su hogar y, para “pagar” aquellas estancias, el artista regaló a su gerente, Raimundo González Frutos, con quien mantenía una fuerte amistad, más de una veintena de cuadros que por primera vez se exponen al público en el museo que lleva su nombre.

“Ramón vivía en Valencia y cuando venía a Murcia vivía en el hotel, pasaba meses enteros. Llevaba invitados, organizaba encuentros, celebraba su cumpleaños. Era su casa”, rememora Eva González, la hija del fundador y chef del conocido establecimiento de la calle Apóstoles.

La habitación 112 estaba de manera permanente reservada para el pintor, al que González Frutos nunca quiso cobrarle: “Regálame un cuadro”, cuenta Eva que le decía su padre, bromeando, y Gaya se lo regalaba.

Así, de esa manera anecdótica, de esa relación casi familiar, surge la exposición que hasta el próximo mes de marzo se podrá ver en el Museo Ramón Gaya de Murcia, donde las tres salas de la planta baja han quedado literalmente ocupadas por las colección del reputado chef.

A sus 98 años, el que fuera el primer cocinero murciano en conseguir una estrella Michelin, apenas conserva un 15 por ciento de visión y ha perdido casi por completo el oído, pero su cara refleja la emoción y el orgullo que siente al asistir a la inauguración de esta muestra, el pasado jueves.

Acompañado en todo momento por su hija, González Frutos asegura emocionado que esta exposición significa “todo” para él: “Estoy contentísimo”, resume rodeado de los 22 cuadros que han dejado desnudas las paredes de su casa para llenar las del museo.

El director del centro artístico, Rafael Fuster, pone el foco en la calidad de las obras, nueve de las cuales ni habían sido expuestas ni estaban documentadas y catalogadas por el museo.

Se trata de óleos sobre lienzo y gouaches, en su mayoría de gran formato, algo poco habitual en la obra de Gaya; muchos de ellos, homenajes a los pintores clásicos que tanto le gustaban al artista murciano.

Tiene especial valor sentimental para el fundador de Rincón de Pepe el homenaje a “Los borrachos” de Velázquez, pues representa una reproducción de ese cuadro que había en el restaurante que regentó durante tantos años y en el que revolucionó la cocina tradicional.

También se incluye en la exposición una pintura que Gaya hizo sobre la tapa de uno de los toneles de vino que había en la primera taberna que llevó el nombre del hoy afamado restaurante y hotel: como curiosidad, acompaña a ese cuadro una foto en blanco y negro en la que se puede ver al propio Gaya cuando trabajaba en esa obra, en 1977.

Pero su favorito de la colección es la “Alegoría del río Segura”, un óleo pintado en 1991, de gran tamaño, que González Frutos tiene en su dormitorio, sobre su cama, donde lo hizo instalar con la idea de “casi poder literalmente dormir con él”, explica su hija.

Eva relata cómo “Ramón pedía que pusiéramos flores en su habitación y todas las camareras tenían la orden de no tocarlas porque a él le gustaba pintarlas en sus distintas fases y colores”.

Y es que, apunta el director del museo, Gaya nunca tuvo un estudio, sino que pintaba allí donde iba, “siempre cargado con sus utensilios de pintura”, por lo que las paredes de aquella habitación 112 del Rincón de Pepe vieron nacer y crecer muchas de sus obras. EFE

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(foto)