Educación, aplicaciones y puntos violeta para atajar la violencia machista en los pueblos

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Por Nerea Díaz

Madrid, 25 nov (EFE).- Desde aplicaciones para el móvil a políticas rurales específicas, pasando por la educación en igualdad y la instalación de los puntos violeta; todas las herramientas son pocas para luchar contra la violencia machista en áreas rurales.

Y todas ellas se hacen especialmente visibles en el día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se celebra este sábado.

Pero es una tarea de cada día denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en el mundo, reclamar políticas en todos los países para su erradicación y poner el foco en las diferentes especificidades, como la falta de anonimato o los escasos más limitados que sufren las víctimas, como añadido, en las poblaciones más pequeñas.

En lo que va de año, y con dos casos en investigación, la cifra de asesinadas por violencia machista alcanza un total de 52 mujeres, según los datos de la delegación de Gobierno contra la Violencia de Género (DGVG).

De las cuales unas 17 residían en poblaciones de menos de 20.000 habitantes, y 7 de ellas en municipios de menos de 5.000, con un total de 1.237 mujeres asesinadas por violencia machista desde 2003.

No son números, son mujeres con nombres, apellidos, hijos familias... son diecisiete vidas truncadas.

Son Eva, Hayate, Belén, Natalia, Elisabeth, Paloma, Caterina, Beatriz, Elia, María del Carmen, Anne Marie, Violeta, María Encarnación, Alina, Rabea, María, Arantxa, Lourdes, Paula, Maialen, Ana Vensa, Lida, F.M.M, Vanesa, Zhen, Kristy, Salwa, Iham, Carmen, Carla, Elena, Erica, Zhour, Evarista, Juana, Soledad, Encarnación, Encarni, Charo, Raquel, Rosa, Maricel, Rosa María, Sandra, Nicola, Suzan, Hanane, Laura, Miguela, Sandra, Paqui y Carolina.

Por ellas y por todas las víctimas que padecen la violencia en menor o mayor grado, las asociaciones de mujeres rurales de España exigen más educación en materia de igualdad desde una edad temprana, a través de charlas y formación para que los profesores puedan tener herramientas.

Los centros de educación "tienen que ser un punto fundamental hablar de igualdad", ha puntualizado la presidenta de la Confederación de Asociaciones de Mujeres del Medio Rural (Ceres), Inmaculada Idáñez.

Así como controlar el ciberacoso y "proporcionar un apoyo y confianza para que los jóvenes puedan contar sus problemas", por ejemplo a través de cursos o formaciones, tal como ha expresado la presidenta de la Federación Nacional de la Mujer Rural (Femur), Juana Borrego.

Del mismo modo que le piden al nuevo Gobierno políticas adaptadas al medio rural, así como una mayor dotación presupuestaria y más medios judiciales para los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado "para prevenir y atajar" la violencia contra las mujeres, ha detallado la presidenta de Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), Lola Merino.

La conectividad también es otra de las tareas pendientes, pues las pulseras que se le ponen a los agresores deben estar conectadas a internet y en ocasiones se "deslocaliza a la persona", ha explicado a Efeagro Teresa López de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur).

El Ministerio de Igualdad en España define los puntos violeta como un lugar seguro para las víctimas de violencia machista, donde serán "atendidas, apoyadas y acompañadas".

Es una iniciativa que se ha puesto en marcha en los últimos años para ofrecer un lugar seguro a las mujeres en los festejos de los municipios y que también está disponible en formato aplicación para el móvil.

"Una víctima de agresión puede prevenir la agresión inmediatamente a través de esa aplicación", ha detallado la presidenta de La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer), Carmen Quintanilla.

Está aplicación localiza los puntos violeta cercanos, así como la localización de sus voluntarios y coordinadores para acudir en caso de necesidad, del mismo modo que aparecen comercios dados de alta como iniciativa de punto violeta y la ubicación de talleres, cursos, conferencias y asociaciones.

El rural grita alto contra la violencia de cualquier tipo, pero en particular en este día, contra la violencia a las mujeres rurales o no que sufren cada día y se ven en muchas ocasiones sin recursos, sin medios y con miedo al "qué dirán". EFEAGRO

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