El día que Delish Vegan Doughnuts abrió sus puertas por primera vez, la cola daba la vuelta a la calle. Hoy, la tienda de donuts veganos más querida de Madrid cierra sus puertas fruto de la crisis inmobiliaria. Joana Espinel, el alma detrás de Delish, fundó su proyecto en 2021, eligiendo como sede el número 12 de la Corredera Alta de San Pablo, en el madrileño barrio de Conde Duque. Un lustro después, la subida del alquiler les obliga a abandonar su local, aún sin un espacio donde reabrir.
La propia cafetería explicaba a sus seguidores las razones detrás de este cierre inesperado: “Tras cinco maravillosos años en Corredera, lamentablemente no hemos podido llegar a un nuevo acuerdo de precio de alquiler”, comienzan escribiendo desde la cafetería. Aseguran que, en estos años, ya habían tenido varios incrementos de alquiler y que, en los últimos meses, habían tratado de encontrar la manera de permanecer en su ubicación, en uno de los barrios de moda más cotizados del centro.
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Sin embargo, lamentan que “el nuevo incremento ha sido demasiado elevado” para su presupuesto. “Para ser totalmente transparentes: la renta ascenderá a 8.500, lo que supondrá aproximadamente 10.200 con IVA. Para un negocio como el nuestro, exitoso, pero nicho y todavía pequeño, esto resulta inviable”. Para tranquilizar a sus clientes, la cafetería ha asegurado que activará los envíos a toda la Comunidad de Madrid para poder garantizar, además, que “el obrador y el equipo queden activos y así también tener tiempo de poder buscar un nuevo local adecuado”.
El obrador en cuestión se encuentra en Alcobendas, y es el lugar donde los bollos, tartas y roscones se elaboran cada día de manera artesanal. Seguirán produciéndose para las ventas online que se activarán tras la despedida oficial, que será el próximo 1 de noviembre.
Adiós a la librería más antigua de Madrid
Según la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE), un 43% de los autónomos destina entre un 25% y un 50% de sus ingresos netos al pago del alquiler de su local, una carga que se ha convertido en “un peso insoportable” para la viabilidad de miles de negocios. Las consecuencias de esta situación, aparentemente irrefrenable, se reflejan en miles de persianas bajadas: en el último año han cerrado más de 10.000 comercios en España, lo que equivale a una media de 38 al día.
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La presión inmobiliaria no solo afecta a nuevos negocios hosteleros, también a instituciones históricas como la Librería Pérgamo, en pie desde 1946. Este local se verá obligado a cerrar sus puertas el próximo 17 de noviembre a causa de la subida del alquiler de su espacio. El establecimiento, considerado el más antiguo abierto de la capital, busca actualmente otra ubicación asequible para mantener su actividad.
El pequeño negocio, que llevaba ocho décadas en el número 24 de la calle General Oráa, nació como un punto de encuentro cultural y llegó a conservar libros clandestinos, títulos prohibidos y obras perseguidas por la censura. Sus actuales responsables asumieron el relevo de las hijas de los primeros propietarios hace 4 años y medio.
“Aunque de primeras es muy mala noticia y nos puede resultar muy triste, no solo a nosotros, sino al resto de nuestra comunidad, queremos que sepan que estamos ya trabajando para que Pérgamo encuentre un espacio nuevo donde trasladarnos no solo todo lo que hacemos, sino toda la comunidad que ya conformamos”, han explicado en un vídeo difundido en sus redes sociales.
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