Adara Molinero anuncia su embarazo con el futbolista Vicente Romero, después de un largo proceso: “Nuestro milagro, por el que tanto hemos llorado”

La ganadora de ‘GH VIP’ ha compartido la primera ecografía en redes sociales tras una etapa complicada con la fecundación in vitro

Adara Molinero espera su segundo hijo. (Europa Press)
Adara Molinero espera su segundo hijo. (Europa Press)
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Este viernes, Adara Molinero ha compartido con todos sus seguidores la que sin duda es la noticia más feliz y esperada de toda su vida: está embarazada. La ganadora de GH VIP y su novio, el futbolista Vicente Romero, van a ser padres de su primer hijo en común, el segundo para la madrileña, que ya es mamá de su pequeño Martín. Un auténtico bombazo en la crónica social que ha desatado una oleada de cariño en redes sociales y que llega tras meses de auténtica batalla, visitas a clínicas y muchas lágrimas en la intimidad.

La televisiva no ha querido esperar más para gritar su alegría a los cuatro vientos, y lo ha hecho con un vídeo cargado de simbolismo. En las imágenes, grabadas en blanco y negro a contraluz, apenas se distinguen las siluetas de la pareja: Adara ya empieza a lucir tripita, y Vicente dándole beso sobre su vientre, para dar paso inmediatamente después a la primera ecografía de su bebé. Un momento íntimo, mágico y muy especial que la propia influencer ha querido resumir en la pantalla con una frase directa al corazón: “El sueño más bonito de nuestras vidas está en camino”.

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Consciente de todo lo que han peleado en la sombra para poder ver este positivo, la madrileña se ha abierto en canal con la siguiente dedicatoria: “El milagro de la vida… Nuestro pequeño milagro, por el que tanto hemos llorado, luchado y soñado. Te deseamos mucho antes de que existieras y ya te amábamos antes de conocerte. Nuestro sueño se ha hecho realidad”. Un mensaje que resume a la perfección el torrente de emociones que la pareja llevaba guardando durante todo este tiempo y que por fin pueden celebrar sin miedos.

La relación de Adara Molinero y Vicente Romero

Llegar hasta aquí no ha sido para nada un camino de rosas para Adara Molinero. La influencer, de 33 años, decidió hace unos meses romper uno de los grandes silencios que aún rodean a la maternidad y visibilizar sin ningún tipo de tapujos los serios problemas que estaba teniendo para quedarse embarazada de nuevo. La pasada primavera, la exconcursante de Supervivientes se sentaba en el plató de ¡De Viernes! visiblemente afectada y con la voz entrecortada para confesar ante toda España el calvario que estaban viviendo tras recibir varios resultados médicos complicados.

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“Amas tanto a una persona, y deseas tener un hijo con él… pero la vida es tan injusta que no nos deja”, confesaba entonces entre lágrimas una Adara completamente rota, incapaz de asimilar la frustración de ver que el embarazo natural no llegaba pese a su juventud y a las ganas inmensas que ambos compartían. En aquella sincera entrevista, la madrileña explicó que se habían sometido a numerosas pruebas de fertilidad para averiguar qué ocurría y que algunas de ellas no habían salido nada bien. Fue un durísimo golpe anímico que puso a prueba la fortaleza emocional de la pareja, pero que también les sirvió para unirse todavía más frente a la adversidad.

El proceso de la fecundación ‘in vitro’

Lejos de rendirse o bajar los brazos ante el diagnóstico, Adara y Vicente decidieron apostarlo todo por la ciencia médica. Fue en ese mismo plató de televisión donde la colaboradora dio un paso al frente y anunció con determinación que no pensaban renunciar a su deseo de formar un hogar juntos: “La alternativa es in vitro y ver si sigue hacia delante. Ser madre con él es cumplir un sueño, es la persona que cuadra conmigo, y es algo que deseamos mucho”, reveló en aquel momento, dejando patente la devoción y la confianza absoluta que siente por el deportista.

Adara Molinero y su pareja
Adara Molinero y el futbolista Vicente Romero. (Instagram)

Desde aquel anuncio, Adara convirtió su perfil de redes sociales en un auténtico refugio y punto de apoyo para miles de mujeres que atraviesan la misma situación. Con total naturalidad y sin dramatismos impostados, ha ido compartiendo las diferentes etapas de su proceso de fecundación in vitro: las dudas, las inyecciones de medicación, las visitas constantes al hospital, los desajustes hormonales y esa temida montaña rusa de emociones que acompaña a la reproducción asistida. Hoy, todo ese desgaste físico y mental ha encontrado la recompensa soñada. Adara y Vicente han superado las semanas más delicadas de espera y afrontan los próximos meses, esperando con los brazos abiertos la llegada de ese bebé que ya es el auténtico motor de sus vidas.

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