Es posible que tu algoritmo te bombardee estos días con vídeos de los conciertos de Shakira en su residencia europea en Madrid por su gira mundial Las mujeres ya no lloran (o si eres muy fan ya llevarás así desde febrero de 2025, cuando comenzó el tour). Junto a la cantante colombiana, y en concreto, a su izquierda, se cuela en todos los planos la bailarina Natalia Palomares. Y, sin ánimo de querer quitarle protagonismo a la loba en el escenario, es inevitable que la mirada no se desvíe hacia ella. Se mueve por el escenario derrochando seguridad y energía, muestra una conexión inmediata con la música e hipnotiza. Natalia es la única española (y también europea) que forma parte del equipo que acompaña a Shakira y estos días se va a hablar mucho de ella.
Natalia Palomares Pascual nació en Valencia y tiene 33 años. Se crió en el barrio de El Cabanyal-Canyamelar, decidió estudiar Derecho en la Universitat de València pero decidió abandonar la carrera a mitad para dedicarse por completo a la danza, una decisión que su familia recibió con reticencia inicial, pero que hoy respalda desde las gradas de los estadios, según aseguró Europa FM.
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Palomares se define como alguien que empezó tarde en la danza. A diferencia de la mayoría de bailarines profesionales, que se forman desde la infancia, ella comenzó a los 18 años, cuando ya cursaba estudios universitarios. Compaginó Derecho con clases de baile durante varios cursos hasta que, en cuarto año, mientras estudiaba, escuchó Pretty Hurts de Beyoncé. “Fue como si Dios me tocara la cabeza”, recordó en una entrevista con la agencia EFE. A partir de ese momento tomó la decisión definitiva de volcarse en su vocación.
A los veinte años empezó a entrenar varias horas al día y se formó en danzas urbanas, técnicas y contemporáneas hasta obtener la titulación profesional en la escuela EDAE Sergio Alcover. Su primer empleo remunerado como bailarina llegó en 2010, en los espectáculos del complejo hotelero Marina d’Or, antes de sumarse a montajes como Obsolescencia Programada, Ninja y Catalejo. Y desde ahí no ha parado. Ha compartido escenario con grandes estrellas de la música internacional como Rosalía, J Balvin, Nathy Peluso, Dua Lipa, Lali Espósito o Danna Paola.
Si has bailado Chicken Teriyaki de Rosalía debes saber que Palomares es la coreógrafa. Ha colaborado con la cantante catalana en varias ocasiones. En su cuenta de Instagram comparte vídeos de 2018, ya antes de que Rosalía se convirtiera en una estrella mundial, y hasta bailó con ella en Coachella. “Casi que los mejores recuerdos de mi vida”, afirmó en una entrevista recogida por Europa FM.
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De la Copa Davis a desmentir un supuesto despido por opacar a Shakira
El punto de inflexión en su carrera llegó en 2019, cuando fue convocada para la ceremonia de apertura de la Copa Davis, en la que actuó junto a Shakira como una de las 30 bailarinas del elenco. “Era un ejemplo a seguir para mí. Yo bailaba en el comedor de mi casa sus canciones y fue como un gran logro”, relató a EFE. La selección fue una decisión conjunta de la cantante colombiana y Maite Marcos, su coreógrafa habitual.
El vínculo se consolidó poco después, cuando volvieron a contactarla para ser una de las dos bailarinas del videoclip Girl Like Me, la colaboración de Shakira con Black Eyed Peas. Desde entonces, Palomares se integró de forma continua al equipo de baile y coreografía de la artista, con quien también trabajó en el videoclip TQG, junto a Karol G.
Y como no, las redes sociales también desataron bulos sobre ella que tuvo que salir a desmentir. Desde el inicio de la gira de Shakira, Palomares se convirtió en una de las figuras más comentadas en redes sociales. Esa exposición derivó en rumores sobre un supuesto conflicto con la cantante colombiana, que llegaron a sugerir un despido por “opacarla” en el escenario.
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La bailarina desmintió esas versiones en una entrevista con la revista Hola. “Lo que os puedo decir es que lo desmiento completamente, tanto este como todos los bulos que podéis ver en redes sociales, muchos incluso generados por inteligencia artificial”, afirmó. Y agregó: “Sigo ocupando exactamente las mismas posiciones desde el inicio de la gira, y, por supuesto, no me han despedido. Shakira y yo trabajamos juntas desde hace muchos años y, además de compañeras, somos amigas”.
Más de un millón de seguidores en tiktok
La proyección pública de Palomares también se refleja en sus redes sociales: acumula más de 630.000 seguidores en Instagram y 1,1 millones en TikTok. En esas plataformas suele mostrar su vínculo con Valencia y su orgullo por sus raíces. Y no solo eso, sino que también se moja con su ideología política. “No sé qué clase de amigos tienes tú, pero yo sí te voy a juzgar por subir ‘opiniones’ fascistas y racistas a tus redes sociales”, publicó en su cuenta de TikTok, una publicación que fue aplaudida por sus fans (y no tanto por los que se dieron por aludidos). También subió un vídeo con la canción de Beny Jr llamada Mafioso y bailó el fragmento que dice “me mantengo siempre en la izquierda, no me cae bien la derecha”. Incluso en un comentario de un seguidor respondió: “Ser facha es ser retrasado”.
De cara al futuro, la bailarina adelantó que su carrera se orienta cada vez más hacia la coreografía. “Quiero seguir bailando, pero también seguir creciendo como coreógrafa y creativa”, señaló a La Razón. En esa línea, impulsa The Heels Program, un proyecto formativo propio con el que busca, en sus palabras, “inspirar y abrir camino a nuevas generaciones” de bailarines.
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