Navantia ha firmado este jueves la entrega a Marruecos del patrullero de altura Moulay Hassan I, construido para la Marina Real marroquí en el astillero de San Fernando, Cádiz. La formalización se ha hecho con la habitual firma del acta de entrega, pero con la peculiaridad de que no se ha celebrado una ceremonia institucional. Ceuta continúa en medio de una situación crítica tras la entrada masiva de migrantes del 30 de julio y gran parte de la clase política señala al país vecino por permitir o no frenar las entradas.
Con la entrega formalizada, las autoridades marroquíes podrán decidir cuándo trasladan el buque desde el astillero gaditano. El patrullero ha sido construido durante los últimos tres años. El Moulay Hassan I culmina un contrato anunciado en enero de 2021 y supone la recuperación de la relación comercial entre Navantia y la Marina Real de Marruecos, que ya recibió patrulleros y una corbeta fabricados por la compañía española durante la década de 1980.
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Un buque de 87 metros para 60 tripulantes
El nuevo patrullero tiene una eslora de 87 metros y una manga total de 13 metros. El diseño prevé espacio para una dotación de hasta 60 personas a bordo. El programa ha generado alrededor de 1.100 empleos directos, indirectos e inducidos, de acuerdo con los datos aportados por la empresa. Cuando se anunció el contrato, Navantia calculó que el proyecto aseguraría cerca de un millón de horas de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz y unos 250 empleos durante los tres años y medio previstos para su desarrollo.
El acuerdo con Marruecos incluyó el diseño y la construcción del patrullero. Las autoridades marroquíes comunicaron en abril de 2021 las especificaciones requeridas para el buque. Navantia presentó su oferta en agosto, después de que varios astilleros de otros países se interesaran por el encargo. La compañía desplazó a un equipo a Marruecos para abordar los aspectos técnicos y comerciales de la propuesta. A partir de septiembre de aquel año, Navantia y la Administración de la Defensa Nacional marroquí mantuvieron contactos para adaptar las características del buque a los requisitos de la Marina Real y cumplir la hoja de ruta pactada.
Relación entre Navantia y Marruecos
La construcción del Moulay Hassan I tuvo una ceremonia pública en mayo de 2025, cuando Navantia celebró la botadura del patrullero en San Fernando. Aquel acto contó con la presencia del representante de la Marina Real de Marruecos, el capitán de navío mayor Mohammed El Fadili. El Fadili subrayó entonces que el proyecto representaba los vínculos de amistad y cooperación entre los reinos de Marruecos y España, así como la relación entre la Marina Real y el astillero de Navantia.
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También asistió el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, quien definió la botadura como un avance en la construcción del buque y como una muestra de una colaboración consolidada con el paso del tiempo. Domínguez vinculó además el programa con el compromiso compartido de España y Marruecos en seguridad y tecnología naval. La relación de la empresa y el país del Magreb no es nueva, aunque estaba algo aparcada.
En 1983, el astillero de Cartagena entregó a la Real Marina de Marruecos la corbeta Teniente Coronel Errahmani, con numeral 501. El buque fue una de las tres unidades de la Clase Descubierta que España exportó, un programa que abrió la venta exterior de buques de combate diseñados en el país. La serie estuvo compuesta por nueve corbetas. Las seis primeras fueron asignadas a la Armada Española y las tres restantes se destinaron a clientes extranjeros: dos a Egipto y la 501 a Marruecos.
Fue desarrollada por la Empresa Nacional Bazán, antecesora de Navantia. En la Armada Española, estas corbetas recibieron el apodo de “Hormigas Atómicas”, por el armamento que concentraban pese a su desplazamiento limitado. La Teniente Coronel Errahmani fue el buque insignia de la Real Marina de Marruecos desde su entrada en servicio hasta 2002, cuando se incorporó la fragata Mohamed V.
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