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¿Qué pasa si cae un rayo en un avión? Un piloto responde

Tomás, comandante de avión, asegura que es el transporte más seguro del mundo y el miedo de algunos pasajeros viene de no entender lo que pasa a bordo

¿Qué pasa si cae un rayo en un avión? Un piloto responde. (Canva)

El miedo a volar es una de las fobias más extendidas, incluso entre personas que viajan con frecuencia. Turbulencias, despegues, aterrizajes o ruidos inesperados suelen generar ansiedad entre los pasajeros. Sin embargo, muchos de esos miedos se apoyan en ideas equivocadas sobre cómo funciona realmente un avión.

Entre otras muchas, la imagen de un avión atravesando una tormenta suele generar inquietud entre los pasajeros, sobre todo ante la posibilidad de que un rayo impacte la aeronave en pleno vuelo. Sin embargo, la estructura de los aviones modernos está diseñada para soportar descargas eléctricas sin poner en riesgo a quienes viajan a bordo. Según pilotos y especialistas en aviación, el fenómeno es mucho más habitual y menos peligroso de lo que muchos imaginan.

Tomás, piloto formado en Airpull Aviation, en la cuenta de TikTok de la propia academia (@Airpull Aviation Academy) explica que la experiencia de un rayo sobre un avión suele limitarse a un estruendo repentino. “Escuchas un ruido muy fuerte y ya está”, afirma. La mayoría de los pasajeros no percibe daños ni efectos en el funcionamiento del aparato, ya que el diseño de la nave desvía la electricidad por el exterior del fuselaje.

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Por qué los aviones resisten el impacto de un rayo

La clave se encuentra en la jaula de Faraday, un principio físico descubierto hace más de dos siglos que protege a los ocupantes del avión. Esta tecnología canaliza la electricidad de la descarga hacia la superficie metálica del fuselaje, permitiendo que el rayo ingrese por un punto y salga por otro sin afectar los sistemas internos ni la seguridad del vuelo.

Avión comercial atraviesa una tormenta eléctrica en pleno vuelo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Tomás, el impacto de un rayo sobre un avión resulta en un evento controlado. El fenómeno ocurre con tal frecuencia que la industria lo considera un factor rutinario en la operación aérea: “A cada avión una vez al año le cae un rayo como mínimo”, afirma. La robustez de la estructura y los protocolos de mantenimiento contribuyen a evitar incidentes relacionados con estos sucesos.

Además, las autoridades aeronáuticas internacionales, como la estadounidense Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), exigen pruebas rigurosas de resistencia a rayos en el diseño y la fabricación de aeronaves. Estas regulaciones han permitido consolidar la reputación de la aviación comercial como uno de los medios de transporte más seguros del mundo.

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El miedo a volar y la realidad técnica

El temor a que un rayo cause un accidente aéreo se basa en una percepción errónea sobre la vulnerabilidad de los aviones. “El avión es mucho más seguro de lo que la gente cree”, señala Tomás. De acuerdo con su experiencia, el miedo persiste por desconocimiento de los mecanismos que protegen a los pasajeros.

Un avión durante la maniobra de aproximación a la pista de un aeropuerto en una imagen de archivo. (Luis Tejido/EFE)

Durante una tormenta, los sistemas críticos de la aeronave, incluidos los de navegación y comunicación, permanecen operativos. La electricidad del rayo nunca afecta el funcionamiento interno gracias a la ingeniería aplicada al fuselaje. En casos extremadamente raros, pueden registrarse daños menores en la pintura o en componentes externos, pero no comprometen la integridad del vuelo.

Es más, para que un avión deje de volar tendría que producirse una situación extrema. Tendrían que derribarlo, que es algo muy distinto. En ese sentido, el concepto de desplome no se ajusta a la realidad de la aviación. El avión no se desploma. El avión baja, desciende o vuela, asciende.

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