La defensa de Sergio Ríos, exchófer de Luis Bárcenas, ha subrayado ante el tribunal que su representado “nunca dudó de la licitud de la operación Kitchen”, porque presenciaba “las ilegalidades que cometía a diario la familia” del extesorero del PP. Según la declaración de su abogado, Javier Navarro, Ríos fue testigo de movimientos de joyas y cuadros, así como de entregas de dinero destinadas blanquear dinero.
“Ríos no conoció finalidad ilícita, conoció la trama delictiva de los Bárcenas, que tiraban de él para cambiar dinero”, ha afirmado Navarro durante la presentación de su informe final. Con esta defensa de la legalidad de los operativos presuntamente liderados por el comisario Villarejo, concluye tras más de tres meses con casi 40 sesiones el juicio de la Kitchen. De esta manera, queda visto para sentencia este martes uno de los casos más mediáticos de la historia reciente de las salas judiciales españolas.
El exchófer describe su trabajo y la vida de Bárcenas
El exchófer de la familia Bárcenas ha asegurado que, durante el tiempo que trabajó para ellos, “le obligaban a cambiar billetes de 500” y que llegó a presenciar cómo “se pagaba todo en efectivo, el renting, todo el día con billetes de 500”. Ha relatado que ha transportado joyas —“que ya sabemos lo que pueden valer”— y cuadros, y ha observado el nivel de vida de la familia, remarcando que Bárcenas “mantiene aún ese nivel de vida pese a no trabajar y no tener ingresos”.
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Según la defensa, la captación de su cliente se dio en un encuentro con el excomisario José Villarejo, quien le habría dicho: “Tronco, estás moviendo joyas y dinero y si te pillan te van a dejar colgado”. El abogado ha insistido en que su defendido “jamás conoció finalidad ilícita porque no se dio finalidad ilícita alguna”. Ha subrayado que no se desviaron fondos públicos con el sueldo de confidente y que no ha encubierto delito alguno ni ha facilitado los móviles de Bárcenas.
Termina el juicio de la Kitchen
Este martes a mediodía, la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha cerrado el juicio que comenzó el 6 de abril y ha sentado en el banquillo a la cúpula de Interior del Gobierno de Mariano Rajoy. Se les acusa de ordenar un operativo para sustraer al extesorero del PP, Luis Bárcenas, documentación y grabaciones que comprometían al partido. Queda así visto para sentencia un caso con un enorme impacto político.
El exministro de Interior Jorge Fernández Díaz, su exsecretario de Estado Francisco Martínez y el exdirector adjunto operativo de la Policía Eugenio Pino se enfrentan a peticiones fiscales de 15 años de cárcel. Ninguno de los tres ha hecho uso de su derecho a la última palabra. Sí lo han hecho José Villarejo, Sergio Ríos y Andrés Gómez Gordo, el exasesor de María Cospedal, que, a pesar de sus vínculos, no llegó a ser procesada y participó como testigo. La mayor condena la pide la Fiscalía para Villarejo, con 19 años de prisión.
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