La Guardia Civil detiene en Valencia a una cuidadora acusada de sustraer 40.000 euros a una anciana dependiente

Las cámaras de seguridad de varios cajeros automáticos permitieron a los agentes identificar a la mujer - quien tenía acceso a la tarjeta, cartilla, PIN y códigos de seguridad de la víctima - como autora de los hechos

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Mano insertando una tarjeta bancaria en un cajero automático de cerca
La Guardia Civil detiene en Valencia a una cuidadora acusada de sustraer 40.000 euros a una anciana dependiente (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una investigación de la Guardia Civil ha desembocado en la detención de una mujer en Valencia, acusada de haber aprovechado su posición como cuidadora y limpiadora para acceder a las cuentas bancarias de una anciana dependiente. El caso ha salido a la luz después de que los agentes recibiesen una alerta sobre posibles irregularidades económicas que afectaban a la víctima. Según información de la Guardia Civil citada por Europa Press, el perjuicio económico asciende a aproximadamente 40.000 euros, cantidad que la acusada habría retirado en efectivo en varias operaciones en cajeros automáticos.

La Guardia Civil comenzó a investigar tras una denuncia que alertaba de movimientos sospechosos - los agentes pudieron verificar que se habían producido retiradas de efectivo de varios cientos de euros - en la cuenta corriente de una mujer con discapacidad física notable. La víctima, residente en la provincia de Valencia, requería asistencia diaria y no era quien efectuaba dichas extracciones de dinero, según pudo comprobar la Guardia Civil mediante el análisis de las cámaras de seguridad instaladas en los cajeros.

La mujer visitaba a su víctima coincidiendo con el cobro de su pensión mensual

Las imágenes registradas en los dispositivos permitieron identificar a la cuidadora como autora de las operaciones bancarias. Además, la cuidadora tenía acceso a la tarjeta y la cartilla de la víctima, así como a los códigos de seguridad y el número PIN, lo que permitía realizar las extracciones sin levantar sospechas inmediatas.

Los agentes del puesto principal de Llombai detectaron que la sospechosa organizaba sus visitas al domicilio de la víctima coincidiendo con el ingreso de la pensión mensual. Durante esas jornadas de limpieza, accedía a la documentación bancaria y posteriormente acudía a diferentes cajeros automáticos para disponer de cantidades que solían rondar los 700 euros por cada operación. El análisis de los movimientos bancarios permitió establecer el patrón y cuantificar el perjuicio total, que la Guardia Civil ha estimado en cerca de 40.000 euros.

El operativo culminó el pasado 25 de marzo, cuando los investigadores decidieron realizar una vigilancia discreta cerca de uno de los cajeros identificados como habituales en las extracciones. Según la información facilitada por la Guardia Civil, la detenida fue interceptada justo en el momento en el que trataba de realizar una nueva retirada de efectivo utilizando la cartilla bancaria de la víctima. En ese instante, los agentes confirmaron que la operación se correspondía con el modus operandi detectado en los meses anteriores.

Los detenidos sustrajeron más de 140.000 euros en dos asaltos cometidos en cajeros de la provincia de Granada. Han sido detenidas seis personas. A dos de los detenidos se les vincula con otros siete robos con fuerza en cajeros automáticos cometidos en las localidades de Burgos, Guadalajara, Valladolid, Albacete, Toledo y Cuenca. Se ha incautado un arma de fuego, 1.700 euros, 1,9 kilos de bellotas de hachís y dos pinzas de excarcelación profesionales.

El dinero no ha sido recuperado todavía

Así, tras la intervención, la mujer - de 43 años y nacionalidad española - fue detenida por un presunto delito continuado de estafa. El dinero sustraído no ha podido ser recuperado hasta el momento, por lo que la víctima mantiene la totalidad de las pérdidas. Las diligencias policiales han sido remitidas al juzgado de guardia de Picassent, donde se determinarán los siguientes pasos judiciales.

La investigación, llevada a cabo por el equipo del puesto principal de Llombai, ha puesto el foco en la importancia de la prevención y la protección de los datos bancarios en colectivos vulnerables. En el comunicado recogido por la Guardia Civil, se insiste en la necesidad de llevar un control regular de las cuentas, revisar ingresos y gastos con frecuencia y mantener en secreto tanto el número PIN como las claves de acceso a productos financieros. El instituto armado recomienda contactar de inmediato con la entidad bancaria en caso de pérdida de tarjetas o sospechas de uso indebido.

El caso ha generado preocupación en el entorno social de la víctima y ha servido como recordatorio de los riesgos asociados a la gestión de bienes por parte de terceros. Los investigadores destacan que la colaboración ciudadana y la revisión periódica de los movimientos bancarios resultan clave para evitar situaciones similares en otros hogares.