Las sociedades científicas de Medicina Familiar y Comunitaria han denunciado este jueves el nuevo sistema de gestión de citas de la Comunidad de Madrid. Este nuevo piloto, que ha comenzado a probarse esta semana “sin previo aviso” según las organizaciones, prioriza el obtener una cita antes, aunque esta no sea con el médico de cabecera habitual.
El objetivo del sistema es reducir los tiempos de espera de la atención primaria. Actualmente, los pacientes madrileños esperan una media de 9,20 días para acceder a su médico de cabecera, según el último Barómetro Sanitario. Además, un 24,5% de quienes intentan lograr una cita en su centro de salud deben esperar más de 11 días para conseguirlo.
Con este panorama, el Sermas prueba un nuevo sistema en el que el paciente es asignado al primer médico de familia disponible si el suyo no tiene hueco en los cuatro días laborables siguientes, de tal modo de que un sanitario le atendería al quinto día. El proyecto comenzó este verano tras informar a los profesionales, según la Consejería de Sanidad, y ya se habría probado en 17 centros de salud “con resultados positivos”. El objetivo del sistema es que, cuando un paciente tenga la necesidad de ser visto por un profesional ante una contingencia común y no tenga cita con su médico en los cuatro días inmediatos, pueda en el quinto día acudir a otro profesional de su mismo centro de salud. Es un método que ya ocurre cuando el paciente necesita ser atendido de forma urgente y su médico de cabecera no tiene disponibilidad, solo que ahora evitaría desplazarse hasta el centro para solicitar el cambio.
La medida pretende acelerar la atención primaria, pero para las sociedades científicas se trata de una iniciativa que atenta contra aspectos clave de la atención primaria. En un comunicado conjunto difundido este jueves, la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (Semg Madrid) denuncian que el nuevo sistema “no ayuda a ordenar la asistencia en base al estado de salud del paciente, sino que prima la prisa en atender motivos de consulta, habitualmente no complejos, de corte burocrático como una incapacidad laboral temporal, dejando de lado el beneficio de poder contactar con el profesional médico que ya conoce al paciente".
Para estas sociedades, el nuevo sistema “fomenta el consumo indiscriminado de la cita sanitaria, la sobrecarga de los profesionales médicos y abunda en una gestión ineficiente de los problemas de los pacientes y de los problemas del sistema, que no logra ofrecer la accesibilidad deseada a la población que lo necesita”.
Adiós a la longitudinalidad de la atención primaria
El cambio del Sermas atenta principalmente contra la longitudinalidad de la atención primaria, referida a la relación de confianza y estabilidad que se crea entre médico y paciente a lo largo del tiempo. Esta continuidad en la atención ha demostrado grandes beneficios para la salud, reduciendo la mortalidad y morbilidad de la población atendida.
Según las sociedades de atención primaria, “este cambio en la citación dinamita el trabajo específico que los profesionales médicos realizamos en la gestión de nuestras consultas revisando informes de alta, prescripciones crónicas, resultados de pruebas complementarias y resolviendo eficazmente los problemas de salud de nuestros pacientes”.
“No podemos estar hablando de la longitudinalidad constantemente en discursos, abogando por lo importante que es y por lo fundamental y prioritaria que resulta, y a la vez estar tomando este tipo de medidas”, ha declarado Alberto Cotilla presidente de la SoMaMFyC. “Invitamos a la Comunidad de Madrid a intentar pararla, a comunicarse con nosotros y a trabajar juntos en medidas que respeten los atributos de la Atención Primaria y que, además, permitan mejorar la salud de la población, y no menoscabarla como esta, que entendemos que va en contra”, ha concluido.
El sindicato médico madrileño, Amyts, también ha mostrado su “profunda preocupación”. “La continuidad asistencial es parte esencial de nuestra identidad clínica. Este modelo de citación fragmenta esa labor, dificulta el seguimiento longitudinal y resta sentido a la gestión clínica de las consultas”, afirman en un comunicado, donde añaden que “forzar al paciente a cambiar de médico por razones puramente administrativas rompe ese vínculo y genera una percepción de despersonalización del cuidado”:
La Consejería de Sanidad defiende aun así su proyecto, que consideran que beneficiará a los pacientes. “El servicio va a mejorar la asistencia de tal modo que dentro de las 34 citas diarias que tiene cada profesional asignados, se puedan completar los huecos”, indican. “Esta medida está orientada especialmente a pacientes que vayan de manera esporádica a su centro de salud. Es una decisión libre tomar esta opción, que siempre tendrá a su médico de familia a su disposición en los huecos que tenga. No supone sobrecarga alguna para ningún profesional, ya que solo se gestiona para la cobertura de los huecos libres”, defienden desde la consejería madrileña.