Madrid, 12 jun (EFECOM).- El sindicato CCOO prevé que España recibirá este verano a aproximadamente 50 millones de turistas, en una proporción bastante pareja entre visitantes nacionales (51 %) y extranjeros (49 %), y auguró que el personal contratado llegará a cifrarse en cerca de 280.000 personas.
A pesar de la incertidumbre generada por la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas e inflacionistas desencadenadas, 2023 es el primer año con movilidad total entre países desde la crisis de la pandemia de 2020, ha señalado este lunes el secretario general de CCOO Servicios, José María Martínez, en rueda de prensa.
CCOO apunta a que este año las cifras de visitantes, pernoctaciones (160 millones en verano, con una proporción predominante del turismo extranjero, del 60 %, respecto al de los españoles, del 40 %),y gasto, así como los indicadores de rentabilidad del sector hotelero, se sitúen por encima de las cifras récord de 2019.
Se espera un mejor desempeño del turismo vacacional que del de negocios o MICE (reuniones, incentivos, conferencias y eventos), aunque este tiene también una importancia estratégica para España (impacto directo de más de 7.000 millones en 2019), especialmente para Madrid y Barcelona, que concentran la actividad en ese ámbito.
No obstante, algunos factores como la inflación, la devaluación salarial y laexcesiva dependencia de ciertos mercados amenazan las previsiones de superar en 2023 la actividad turística registrada en 2019 porque pueden condicionar la oferta laboral necesaria para atender los incrementos de demanda.
La escalada de precios en el sector hostelero, que sitúa los índices muy por encima del IPC general desde el cuarto trimestre de 2022, "puede resultar una amenaza para la demanda de servicios turísticos en la próxima campaña de verano ante la pérdida de poder adquisitivo de los salarios a nivel general".
EMPLEO
En 2022, España todavía tenía niveles de empleo en turismo inferiores a 2019, pero en el primer trimestre hubo crecimientos en alojamientos frente a descensos en restauración -con prácticamente la misma actividad-, lo que CCOO vincula directamente a las condiciones laborales.
En restauración, las condiciones son más precarias, ya que se dan procesos de prolongación de jornada no retribuidas, problemas de pagos en B (se quiere remunerar con salario informal el salario profesional) y los horarios son más complicados y los turnos más duros, por lo que se pierde el empleo, ha explicado.
En el segmento de alojamientos están creciendo los hoteles de cuatro y cinco estrellas, lo que, a su juicio, es una noticia más positiva porque, de siempre, el sector turístico español había intentado competir con otros destinos con precios a la baja y algunas empresas han comprendido que pueden apostar por formatos de mayor calidad y precio, que es el que está requiriendo también empleo más especializado.
En el turismo de sol y playa faltan profesionales en zonas más tensionadas porque la actividad va a ser más intensa y hay un auténtico cuello de botella en lugares como la Costa del Sol, Baleares y Canarias por el problema de vivienda, un tema acuciante tanto para el sector turístico como para toda la ciudadanía y convendría ponerle foco porque es una bomba de relojería.
Se ha producido una conversión descontrolada de viviendas en alojamientos de uso turístico, por lo que es imprescindible elaborar una ordenación efectiva y homogénea en todo el país.
Desde el inicio de la pandemia más de 75.000 personas han salido del sector hostelero en busca de trabajos mejor remunerados y con mejores condiciones.
Entre las ocupaciones que pierden empleo destacan las de camarero y cocinero, se reduce también el personal de limpieza de oficinas, hoteles y establecimientos similares, seguido de los dministrativos con tareas de atención al público, y los ayudantes de cocina.
En cambio ganan las de cuidadores de niños, conductores de motocicletas y ciclomotores, personal de agencias de viaje, recepcionistas de hoteles, telefonistas y preparadores de comidas rápidas.
En los últimos tiempos se constata la disminución alarmante de alumnos en las escuelas de hostelería y turismo, lo que incide negativamente en las posibilidades de mejorar el servicio y con ello la reputación del sector.
Según CCOO, todavía hay una amplia posibilidad de mejora con el personal residente, sea nacional o no. EFECOM
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