Peter Mossfield, un creador de contenido estadounidense conocido en redes sociales por su cuenta BoozeBagFitness, terminó en el último lugar de su debut en el culturismo el pasado 8 de agosto, tras meses de consumir esteroides anabólicos y alcohol en grandes cantidades sin realizar ningún entrenamiento de fuerza.
El hombre compitió en la categoría Men’s Classic Physique Open Class B del 2026 NPC East Coast Mecca Classic, celebrado en el Goldstein Theater del Queens College, en Flushing, Nueva York.
Mossfield quedó octavo entre los ocho competidores clasificados en su categoría.
El experimento, que él mismo documentó a diario en sus redes sociales, consistía en determinar cuánta masa muscular podía desarrollar una persona con el uso de esteroides anabólicos sin levantar pesas.
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El consumo de alcohol fue parte central de la propuesta desde el inicio. Mossfield afirmó haber llegado a ingerir hasta 24 bebidas alcohólicas por día en ciertos momentos del proceso.
Durante la fase de definición previa a la competencia, cambió la cerveza por vodka con refresco dietético para reducir calorías e intentar llegar al escenario con una figura más estilizada.
El día de la competencia, los hechos tomaron un rumbo aún más inusual. Tras la ronda de prejuzgamiento, el creador de contenido abandonó el recinto para beber alcohol durante las horas de descanso previas a la final.
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Su tolerancia al alcohol había disminuido porque había reducido el consumo durante las últimas semanas de preparación, en las que promedió menos de 12 bebidas diarias. “Perdí un poco la noción del tiempo”, admitió en su cuenta de Instagram.
Cuando se percató de lo ocurrido, ya había perdido la instancia de la final y la sección de posado individual.
Tampoco se había afeitado, un detalle de presentación que, él mismo reconoció en su video posterior a la competencia, pudo haberle afectado ante los jueces.
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“No esperaba que me penalizaran tan fuerte por eso”, señaló. A pesar del resultado, Peter Mossfield tuvo una percepción distinta sobre su físico.
“En mi mente, yo o uno de los otros competidores teníamos el mejor paquete ahí afuera”, declaró en su video posterior a la competencia.
El experimento atrajo críticas en línea por los riesgos para la salud que implica combinar el uso de sustancias anabólicas con un consumo elevado de alcohol y la ausencia total de ejercicio físico.
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Tras la competencia, Mossfield anunció que dejó de consumir esteroides y que planea comenzar a entrenar con pesas de forma natural. “Soy un natural renacido”, bromeó en su cuenta de Instagram.
Su objetivo es comprobar si puede mantener la masa muscular obtenida durante el experimento al incorporar, por primera vez, un programa regular de entrenamiento de resistencia.
“Estoy entusiasmado por empezar a levantar como un natural”, agregó.
Los planes futuros de Mossfield incluyen incursionar en las artes marciales mixtas (MMA), retomar el béisbol —deporte en el que solía lanzar antes de sufrir una lesión de hombro— y, eventualmente, volver a usar sustancias para intentar alcanzar los 145 kilómetros por hora (90 millas por hora) en el pitcheo.
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También mencionó la posibilidad de hacer una prueba para equipos de béisbol profesional —aunque no de la Major League Baseball (MLB)— en la primavera de 2027.