Camila Morrone habló sobre uno de los vínculos más influyentes de su vida: su relación con Al Pacino, quien fue pareja de su madre, la modelo y actriz Lucila Solá, durante una década.
En una entrevista con The Sunday Times, la actriz de 28 años reflexionó sobre lo que significó crecer cerca de una de las figuras más legendarias del cine, una experiencia que, según ella, marcó profundamente su formación personal y profesional.
Morrone, quien actualmente protagoniza la nueva versión de The Night Manager, explicó que aunque el actor “técnicamente no fue mi padrastro”, sí fue la pareja de su madre durante un largo periodo.
El artista, hoy de 85 años, mantuvo una relación con Lucila Solá entre 2008 y 2018, tras la separación de ella del padre de Camila, el modelo argentino Máximo Morrone.
“Qué suerte tuve de conocerlo y de haber crecido en su presencia. Es el Messi de mi industria. Creo que siempre miraré hacia atrás y me asombrará haber estado cerca de alguien como él”, dijo.
Más allá del impacto emocional, Al Pacino también tuvo un rol clave en su desarrollo profesional. Camilia reveló anteriormente que, al conseguir su primer papel en un largometraje, él fue la primera persona a la que llamó.
En una aparición en The Late Late Show en 2018, recordó cómo recurrió a su “padrastro” en busca de orientación. “Le dije: ‘Mira, Al, nunca te pedí nada, no sé qué hacer. Tengo un guion, ¿por dónde empiezo? ¿Cómo actúo?’”, relató.
Ante la noticia, el actor le respondió: “Ven a casa, tomamos un té y repasamos el guion”.
A pesar de que la relación sentimental entre Al Pacino y Lucila Solá terminó hace varios años —y de que el actor tuvo un romance con la productora Noor Alfallah, de quien ya se ha separado— Camila Morrone aseguró que el vínculo entre ellos sigue siendo cercano.
En la misma conversación, Camila abordó el tema de la fama “por asociación”, una realidad que ha acompañado su carrera desde temprano.
“Cuando eres actor, la gente siempre va a encontrar cosas sobre tu vida personal. Quizás con los proyectos eso cambie, pero es algo que viene con el territorio. Crecí en Hollywood. Estaba rodeada de celebridades”, dijo.
Y añadió: “En Los Ángeles es normal ver a Brad Pitt en una cafetería. Yo sabía lo despiadada que podía ser la industria, el nivel de escrutinio y el foco constante sobre quienes trabajan en ella”.
Esa normalización del entorno mediático la ayudó, según cuenta, a desarrollar una coraza frente a la atención pública.
Hoy, mientras su carrera sigue creciendo y su nombre se consolida por méritos propios, Camila Morrone mira hacia atrás con gratitud por haber crecido cerca de una leyenda del cine como Al Pacino