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El niño de Harlem que venció la pobreza y el abandono: la vida de Al Pacino antes de Hollywood

El legendario actor vivió una infancia de penurias y carencias, pero fue su pasión por el cine la que lo ayudó a superar las adversidades y llegar al éxito

Desde el Bronx, Pacino luchó contra las adversidades económicas para perseguir su pasión por la actuación (Reuters)

Alfredo James Pacino nació el 25 de abril de 1940 en el seno de una familia italiana en el corazón de Nueva York. La ciudad, un microcosmos de sueños rotos y oportunidades perdidas, fue su primer escenario, el espacio donde un niño con una personalidad indómita aprendería a sobrevivir en la jungla urbana.

Según contó a The New Yorker, hace unos años, su madre, Rose Gerardi, apenas superaba los veinte años cuando lo tuvo, y su padre, Salvatore Pacino, era un joven inmigrante siciliano que, muy pronto después de su nacimiento, abandonó a la familia.

Al Pacino, anticipo en The New Yorker de sus memorias, Sonny Boy, que publicará Penguin Press el 15 de octubre en Estados Unidos

La separación de sus padres fue una herida profunda que marcaría su infancia de manera definitiva.

Desde temprana edad, Pacino fue testigo de la lucha diaria de su madre, una mujer que, en palabras del propio Al, “trabajaba en trabajos de baja categoría durante el día, y cuando llegaba a casa y era mi única compañía”​.

Ella lo llevaba al cine, un refugio, un oasis de fantasía donde podía escapar de las penurias cotidianas. “Luego de cada película, me quedaba repitiendo los personajes, trayéndolos a la vida dentro de nuestra casa”​, relató a The New Yorker.

En su juventud Al Pacino ya encontraba consuelo en las películas que lo acompañaban en su infancia difícil (Reuters)

Ya de niño, entendió algo que muchos adultos no captarían jamás: “El cine era donde mi madre podía esconderse en la oscuridad y no tener que compartirme con nadie más”​.

En su libro llamado Sonny Boy describió que la relación con sus abuelos maternos fue otro pilar fundamental en su vida. Al crecer en un apartamento pequeño en Harlem, primero, y luego en el Bronx, Pacino se crio entre su madre y sus abuelos, quienes también emigraron desde Sicilia.

Este es una autobiografía del prestigioso actor, donde contó su vida antes de ser una estrella del cine

Su abuelo, Giovanni Gerardi, nacido en Corleone fue el primero en creer en su potencial artístico.

“Mi abuelo era muy estricto, pero también muy protector, y me apoyó en cada paso hacia el teatro”​, contó a The New Yorker.

Pero, aunque el cine lo cautivaba, la vida no le brindaba facilidades. Creció en un entorno en el que la escasez era constante.

Editorial use only. No book cover usage. Mandatory Credit: Photo by Moviestore/Shutterstock (1638803a) The Godfather Part Ii (The Godfather 2), Al Pacino Film and Television

En sus memorias, confió que la separación de sus padres lo sumió en un vacío emocional del que, aún en sus recuerdos más lejanos, nunca podría escapar completamente. La falta de dinero y de estabilidad era palpable.

Aunque creció sin un padre presente, Pacino encontró en su abuelo la figura que lo apoyó en sus primeros pasos artísticos (Reuters)

“Teníamos tan poco dinero que la situación económica era una constante en mi vida, en los primeros años, y no había muchas formas de salir de ahí”​, contó a The New Yorker

En su infancia, las audiciones y los trabajos en el teatro fueron otra lucha continua. En sus primeras audiciones, Al tenía que subirse al micro con el estómago vacío, y aunque la humillación y la inseguridad lo acechaban a cada paso, su amor por la actuación nunca flaqueó.

Michael Corleone es uno de los personajes más importantes de su carrera (Betmann Archive)

“Recuerdo que en ocasiones me colaba en los autobuses para poder asistir a audiciones, sin un centavo en el bolsillo”, confesó Pacino, quien nunca dudó en trabajar en lo que fuera necesario para acercarse a su sueño.

La pobreza y la inseguridad marcaron los primeros años de Al Pacino, quien nunca dejó que eso frenara su sueño de ser actor (Reuters)

“Nunca me avergoncé de mi pobreza, porque estaba claro que estaba trabajando por algo más grande”, relató en su libro.

En ese entonces, su vida estaba marcada por la miseria económica, pero también por el ardor con el que se enfrentaba a las adversidades. No siempre fue fácil.

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Sonny Boy

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Había días en los que la única compañía que tenía era la de sus sueños. La actuación no era una simple vocación, era una necesidad vital.

A los 22 años, Pacino enfrentó su primera gran tragedia. “Fue un golpe fuerte. Perdí a mi madre y a mi abuelo casi al mismo tiempo”, recordó con dolor en su autobiografía Sonny Boy​.

A los 22 años, la tragedia de perder a su madre y su abuelo impulsó a Pacino a luchar más por su carrera

La muerte de estos dos pilares de su vida lo sumió en una tristeza profunda, pero también lo motivó a seguir adelante, impulsado por el deseo de honrar su memoria.

En 1972, el papel de Michael Corleone en El Padrino llegó como una bendición en medio de la pena. Sin embargo, su camino hacia ese momento de gloria estuvo lleno de frustraciones y sacrificios.

El Padrino lo hizo ser famoso y considerarlo como uno de los mejores actores del momento

En ese entonces, otros actores consagrados como Robert De Niro, Jack Nicholson y Warren Beatty competían por ese rol, pero Pacino, a pesar de la competencia feroz, fue elegido.

Robert De Niro y Al Pacino fueron grandes socios dentro de la actuación (Reuters)

“Había días en los que me sentía invisible. Pero la actuación me hacía sentir que existía”, relató Pacino, quien descubrió en el teatro y en el cine una forma de gritarle al mundo que existía, que su voz importaba.

Los ecos de su niñez, esas largas noches observando las películas de sus ídolos en un cine barato, se reflejaban en su vida como actor.

El cine fue el refugio de Al Pacino en su niñez, un espacio donde imaginaba ser alguien más lejos de la pobreza

Con el tiempo, se transformó en un hombre cuya vida estuvo marcada por las huellas indelebles de su infancia. “Recuerdo esas películas con tanto cariño. Fueron las que me enseñaron que todo lo que hacía en la vida era como un papel, como una actuación. Eso me lo enseñó mi madre”, concluyó en el relato escrito por él a la revista The New Yorker

De joven tenía la firme esperanza de ser un actor consagrado

El niño tímido y pobre del Bronx, marcado por el abandono de su padre y la tristeza por la muerte de su madre y su abuelo, logró superar todos los obstáculos para convertirse en uno de los actores más importantes de la historia del cine.

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