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Fabián Kon, presidente del 62° Coloquio de IDEA, pidió sostener el rumbo pese a las crisis: “Cuando hay estabilidad, la pobreza cae”

El CEO del Grupo Galicia abrió el encuentro empresario con un llamado a mantener la continuidad económica y planteó una agenda orientada al crecimiento durante las próximas dos décadas

Fabián Kon, presidente del 62° Coloquio de IDEA, durante el discurso de apertura (IDEA)

Mar del Plata. -Enviada Especial. El 62° Coloquio de IDEA comenzó este miércoles en el hotel Sheraton de esta ciudad con una clara defensa de la necesidad de sostener el rumbo económico en el tiempo y evitar que la Argentina vuelva a caer en los ciclos de inestabilidad que marcaron las últimas décadas. El encargado de abrir el encuentro fue Fabián Kon, presidente de esta edición y CEO del Grupo Galicia, quien respaldó una serie de reformas reclamadas por el empresariado y puso el foco en la posibilidad de convertir la estabilización en un proceso de crecimiento prolongado.

“Siempre pensé que esta era la reunión empresaria más importante de la Argentina. Hoy creo que puede ser algo todavía más relevante: el ámbito donde comencemos a discutir cómo construir una Argentina capaz de crecer durante décadas”, afirmó Kon durante sus palabras de apertura. También señaló que el encuentro no se concentra solamente en la economía, sino “sobre el futuro de toda la sociedad”.

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La propuesta de esta edición busca correrse de la discusión estrictamente coyuntural. “Cuando diseñamos este Coloquio 2026 nos propusimos algo distinto. No concentrarnos solamente en la coyuntura. No quedar atrapados en el próximo dato, la próxima elección o el próximo trimestre”, explicó.

En ese contexto, Kon explicitó el apoyo a una serie de cambios que IDEA reclamó durante los encuentros anteriores. “Reconocemos y apoyamos las reformas que venimos reclamando en coloquios anteriores, que son imprescindibles como punto de partida: el equilibrio fiscal, independencia del Banco Central, la reforma laboral y la desregulación”, sostuvo. Pero a partir de esa agenda de estabilización, el empresario formuló dos de los interrogantes que atravesarán las jornadas: “¿Puede la Argentina sostener la estabilidad? ¿Puede crecer durante veinte años con estabilidad?”. Su respuesta fue afirmativa.

“Argentina conoce demasiado bien el fracaso de los ciclos. Expectativa, esperanza y crisis. Una y otra vez. Décadas consumidas en volver a empezar”, planteó. Según sostuvo, “esos ciclos destruyen inversión, empleo, oportunidades y confianza”. Y siguió: “Queremos cambiar, por eso hablamos de invertir la historia. Queremos hablar de una Argentina capaz de transformar la estabilidad en progreso. De una Argentina que pase, definitivamente, de promesa a potencia”, agregó.

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El pedido de sostener el rumbo

Para analizar cómo otros países consiguieron superar períodos de inestabilidad, el equipo de economistas que trabajó para el Coloquio estudió experiencias internacionales de economías que lograron mantener el crecimiento durante períodos prolongados. Entre ellas estuvieron Australia, Irlanda, Israel, Chile, Polonia y Perú.

“Esas crisis no necesariamente destruyeron los programas. Lo importante fue sostener el rumbo”, dijo Fabián Kon, durante el discurso de apertura del Coloquio de IDEA Fabián Kon (IDEA)

Kon destacó que se trató de países con culturas, liderazgos y contextos históricos diferentes. Sin embargo, el análisis identificó elementos comunes. “Observamos que la inserción internacional y el acceso al financiamiento fueron claves para sostener la transición”, indicó.

También puso el foco en el tiempo que demandaron esos procesos. “La inflación baja no aparece de un día para otro. En muchos casos llevó entre cuatro y diez años consolidarla. Incluso hubo crisis intermedias”, sostuvo.

En ese punto llegó uno de los mensajes centrales de la apertura del Coloquio: “Esas crisis no necesariamente destruyeron los programas. Lo importante fue sostener el rumbo”.

La exposición vinculó la continuidad de esos procesos con la evolución de los indicadores sociales. “Lo más importante que encontramos no fue una lección económica. Fue una lección humana”, afirmó Kon. “Cuando la estabilidad se sostiene, la pobreza cae. Y cae de verdad”, remarcó.

Según los datos que mencionó, mientras la Argentina aumentó su indicador de pobreza durante las últimas décadas, los países analizados mostraron otra evolución. Brasil bajó la pobreza a la mitad, Uruguay la redujo a un tercio y Polonia la llevó del 51% al 4%. “Esto, señores, es verdadero impacto social”, expresó.

Otro de los indicadores que utilizó fue el PBI per cápita. Kon sostuvo que se trata probablemente de “la medida más homogénea para medir los ingresos de la población”. Según los datos incluidos en su presentación, en la Argentina aumentó 50% desde los años 80, mientras que en países que consiguieron estabilidad con crecimiento el incremento resultó superior: en Chile llegó al 200% y en Perú al 160%. “La estabilidad no es un fin en sí mismo. Es una herramienta para mejorar la vida de las personas”, sostuvo.

Una Argentina a 20 años

El planteo de IDEA busca proyectar la discusión más allá de la coyuntura. “Imaginemos una Argentina que crece durante veinte años. ¿Cómo cambiaría nuestra sociedad? ¿Cómo evolucionaría el empleo?”, preguntó Kon.

El presidente del Coloquio presentó además una estimación elaborada para el encuentro. Según los modelos macroeconómicos desarrollados por IDEA, en diez años de estabilidad y crecimiento el PBI per cápita aumentaría 50%. “Cada ciudadano, en promedio aumentaría sus ingresos en 50%”, señaló.

A partir de ese escenario, la propuesta del Coloquio se organizó alrededor de cuatro ejes: estabilidad, mundo, competitividad y desarrollo.

Sobre el primero, Kon aclaró que la estabilidad no se limita a una variable económica. La vinculó con “la confianza de que los contratos se cumplen”, “la certeza de que la Justicia funciona” y “la previsibilidad que necesitan quienes invierten, producen y generan empleo”. También la definió como “la convicción de que ninguna generación tendrá que empezar de cero nuevamente”.

El segundo eje se concentra en la relación de la Argentina con el mundo. Kon describió un escenario internacional marcado por la reorganización del poder mundial, los movimientos de capital, la inteligencia artificial y los cambios demográficos. “La pregunta no es cómo aislarnos. La pregunta es cómo integrarnos inteligentemente al mundo”, afirmó.

Competitividad, impuestos y desarrollo

El tercer eje será la competitividad, que Kon definió como “probablemente el más debatido en estos días”. En este capítulo enumeró una serie de desafíos estructurales que, según planteó, limitan la capacidad argentina para competir.

“¿Cuáles son las reformas necesarias en infraestructura, logística, sistema tributario, regulación, financiamiento y mercados de capitales?”, preguntó.

El planteo no quedó limitado a las condiciones que enfrentan las empresas. Kon también señaló la necesidad de discutir la transformación dentro del propio sector privado. “Debemos hablar de nosotros mismos, de nuestra transformación empresaria, de cómo mejoraremos nuestra innovación y productividad”, sostuvo.

El último eje de la agenda será el desarrollo. “El crecimiento económico sólo tendrá sentido si genera más desarrollo humano”, afirmó el ejecutivo. Dentro de este capítulo mencionó la educación, el empleo, la informalidad, la movilidad social y el capital cognitivo como temas centrales.

“Pensar la Argentina a veinte años implica preguntarnos qué talento necesitaremos formar y qué oportunidades queremos crear”, señaló.

En el tramo final de su discurso, Kon planteó que IDEA busca que la discusión exceda las jornadas del Coloquio. “Aspiramos a que esta discusión trascienda este encuentro y se convierta en una agenda nacional. Una agenda que trascienda gobiernos, empresas e ideologías”, expresó. Luego formuló otra de las preguntas que estructuran la agenda del encuentro: “La pregunta ya no es solamente si Argentina puede estabilizarse. La pregunta es: ¿qué vamos a hacer con esa estabilidad?”.

“Si la aprovechamos, podremos construir un país que crezca, genere oportunidades, reduzca la pobreza y vuelva a confiar en sí mismo”, afirmó. “Ese es el desafío. Ese es el debate al que los invitamos. Y ese es el camino para pasar, definitivamente, de promesa a potencia”, finalizó.

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