Los mercados financieros de Argentina enfrentan la tercera semana de agosto, tras el feriado nacional el lunes, a la espera de indicadores que apuntalen la economía.
Condiciones financieras internacionales más severas para los activos emergentes más otros factores locales presionan a la debilidad de acciones y bonos argentinos. En el caso de la renta fija, los títulos soberanos hard dollar -Bonares y Globales- caen este martes un 0,9% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan asciende nueve unidades para la Argentina, en los 497 puntos básicos, un nuevo máximo desde el 10 de junio.
A las 11:20 horas, los índices de Wall Street bajan hasta 1,3%, con el panel tecnológico Nasdaq al frente de estas pérdidas. El S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires desciende un 1% en pesos, a 2.920.000 puntos.
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Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son operados en dólares en Nueva York ceden hasta 6,9%, como es el caso de Corporación América.
Los precios del petróleo estaban exhibían ligeras alzas. El barril de crudo Brent del Mar del Norte subía 0,1%, a USD 90,94 en los contratos con entrega en octubre. No obstante, el ADR de YPF resta 2,5%, a USD51,38, mientras que Vista Energy resigna 2,1 por ciento.
La presión geopolítica centrada en Oriente Medio empujó en parte al riesgo país a sus máximos en unos dos meses, con debilidad en los precios de activos que podrían servir como atractivos inversores de corto plazo.
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“Los activos domésticos continúan en los últimos tiempos más ajenos al mayor apetito por riesgo del norte (Estados Unidos), dentro de un comportamiento también más desafiante para (países) emergentes, aunque con condimentos idiosincráticos que han venido de manera creciente frenando las apuestas previas”, comentó el economista Gustavo Ber.
“La decisión de permitir a los bancos prestar hasta el 15% de los depósitos en dólares a no generadores de divisas es una señal positiva para movilizar el ahorro en dólares y estimular la actividad, liberando créditos por 6.000 millones de dólares”, remarcó Roberto Geretto, analista de Adcap Grupo Financiero.
“Lo malo es que en el contexto actual de altos niveles de mora, con elecciones (presidencial) en pocos meses, es muy difícil que cambie el panorama y se traduzca en un ‘boom’ crediticio en dólares. Así, el riesgo mayor no es el descalce de moneda de los bancos, sino que sea un primer paso en un camino de flexibilización peligrosa”, acotó Geretto.
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“Pareciera que los inversores ya comenzaron a captar mayor peligro político. El riesgo país no pudo perforar los 400 puntos básicos y ya se acercó a las 500 unidades”, reportó VatNet Financial Research.
Añadió que “se nota una reducción en el ritmo de compras de reservas líquidas por parte del Banco Central, que superaba los USD 100 millones de promedio diario en algunos meses pasados para limitarse a un promedio poco superior a los 20 millones diarios actualmente”.
“En la rueda de ayer (lunes), feriado en Argentina, los (bonos) Globales mostraron un tono rojo en la plaza de Nueva York, con caídas de hasta el 1% en el tramo largo. El tramo corto cayó menos, aunque la ‘película’ de las últimas ruedas sigue mostrando presión bajista, en un contexto internacional que se perfila desafiante para la renta fija internacional”, acotó el Grupo SBS.
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“Ruidos externos, presiones internas, alzas intermedias del riesgo país y la carrera hacia las elecciones presidenciales del 2027, ya preparan parte del terreno para una habitual dolarización de carteras”, manifestó a Reuters un asesor corporativo de Bull Market Brokers.
“Los mercados (internacionales) se muestran con una calma extrema. La ausencia de reacción al flojo dato de ventas minoristas, con el índice en máximos históricos dan cuenta de un mercado más sensible a los cambios en las tasas de interés (de la Reserva Federal) que a noticias marginales respecto del crecimiento”, añadió Delphos Investment.
“El dólar (global) cede ante unas apuestas más suaves sobre los tipos de interés (de la Reserva Federal); el mercado sigue descontando un endurecimiento a final de año”, dijo Thadeu Dos Santos, director regional de Infinox.
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En tanto, el Ministerio de Economía argentino informó esta mañana que en julio de este año, el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $2.960.333 millones ($2,96 billones) y un superávit financiero de $244.897 millones. “De esta manera, en los siete primeros meses de 2026 se acumuló un superávit primario de aproximadamente 0,9% del PIB y un superávit financiero de aproximadamente 0,1% del PIB”, precisó el Palacio de Hacienda.
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