El Gobierno renovó el 100% de los vencimientos de deuda pública en la licitación de este miércoles y no liberó pesos al mercado. Además, colocó USD 50 millones en el bono en dólares que utilizará para pagar futuros compromisos de deuda.
Según informó la Secretaría de Finanzas, la colocación total alcanzó los $4,49 billones, frente a vencimientos por $4,48 billones, lo que representó un rollover del 100,26 por ciento. De esta manera, el equipo económico se aseguró de no inyectar liquidez, aunque, a contramano de lo que ocurrió en subastas anteriores, prácticamente no retiró pesos de circulación.
El instrumento más demandado fue la LECAP con vencimiento el 30 de noviembre de 2026 (S30N6), que concentró 3,29 billones de pesos adjudicados, con una tasa efectiva mensual (TEM) de 2,11% y una tasa interna de retorno efectiva anual (TIREA) de 28,54 por ciento. De acuerdo con el comunicado del Ministerio de Economía, las ofertas totales presentadas por el mercado ascendieron a 6,49 billones de pesos.
PUBLICIDAD
Por el lado de los instrumentos ajustados por inflación (CER), la colocación del bono X29E7 con vencimiento el 29 de enero de 2027 sumó 0,65 billones de pesos y se adjudicó a una TIREA CER de 4,51 por ciento.
En el segmento dollar linked, el Gobierno adjudicó 0,23 billones de pesos en el bono D30S6 (vencimiento 30 de septiembre de 2026) a una TIREA de 7,33%, y 0,32 billones de pesos en el bono D30O6 (vencimiento 30 de octubre de 2026) a una TIREA de 6,91 por ciento.
“Al haber resultado una colocación prácticamente equivalente al nivel de vencimientos en pesos, el efecto directo de la licitación sobre la liquidez del sistema financiero resulta neutro. Si bien la liquidez general continuará respondiendo en los próximos días a la dinámica de otros factores (como la actividad en la ventanilla de pases o el mercado secundario), el resultado elimina cualquier efecto inmediato de absorción o expansión de liquidez sobre las tasas de corto plazo”, evaluó Eric Ritondale, economista jefe de Puente.
PUBLICIDAD
En paralelo, Ritondale remarcó que en respuesta a la volatilidad reciente del mercado local de renta fija, el Tesoro “optó por un menú de instrumentos concentrado exclusivamente en el corto plazo (sin vencer más allá de la gestión actual)”. “Esta estrategia de pausar el estiramiento de duration permitió evitar una presión adicional sobre el tramo largo de la curva en pesos, priorizando una renovación limpia de los vencimientos”, sumó el especialista
Por su parte, el analista financiero de Bavsa, Martín de la Fuente, indicó que el contexto al cual se enfrentaba Economía era “de un mercado ajustado de liquidez: desde la última licitación del Tesoro el nivel de liquidez del sistema se mantuvo acotado (en promedio el monto que absorbió el BCRA en la REPO ronda los $1,2 billones, vs. los $3 billones de nivel previo a la licitación del 29/07), lo que provocó un reacomodamiento en las tasas overnight (caución y repo encontrando un equilibrio más cerca de 22%/23%)”.
En tanto, de la Fuente puntualizó que el plazo promedio de emisión de los títulos cayó a 111 días cuando había sido de 325 días promedio en la subasta previa. A su juicio, este cambio resulta “lógico” ya que el Tesoro optó por un menú corto y “es lo que necesitaba el mercado”. La forma mediante la cual el Tesoro venía extendiendo duration era con los duales CER/TAMAR, y estos en secundario se mostraban muy ofrecidos, producto de las continuas reaperturas (la aparición del TMVE8 aceleró la caída de los ‘duales viejos’) y de una suba en la tasa de fondeo", precisó.
PUBLICIDAD
Otros USD 50 millones en el A029
El único instrumento en dólares, el bono AO29 con vencimiento el 31 de octubre de 2029, adjudicó USD 50 millones a una TIREA de 8,72% (8,39% TNA). En este caso, Economía tuvo que ofrecer una tasa algo más alta que en licitaciones anteriores para conseguir los fondos.
La modalidad adoptada en esta licitación introdujo una diferencia respecto a los esquemas anteriores. La Secretaría de Finanzas decidió limitar la emisión a USD 50 millones en la primera ronda y otros USD 50 millones en la segunda, montos por debajo de los utilizados en licitaciones previas. Analistas atribuyen esta modificación tanto al clima internacional como a la intención oficial de moderar el costo de financiamiento.
En ciclos anteriores, la estrategia para los títulos en dólares permitía una colocación sin límite en la primera vuelta y un tope de hasta USD 150 millones en la segunda, en un intento por captar la mayor cantidad de divisas disponible. Ahora, el recorte en los montos parece vincularse con una postura más prudente ante la volatilidad internacional y el incremento en las tasas para la deuda soberana.
PUBLICIDAD
El programa financiero diseñado por el ministro Luis Caputo para afrontar vencimientos por USD 19.200 millones durante el año incluyó emisiones de deuda en el mercado de capitales por USD 6.000 millones. De esa suma, USD 4.000 millones se obtuvieron a través de los bonos Bonar 2027 (AO27) y Bonar 2028 (AO28), por lo que quedan pendientes USD 2.000 millones a cubrir mediante las licitaciones en curso del Bonar 2029 (AO29).
De acuerdo con la evolución del plan de financiamiento, el Gobierno mantiene margen para dosificar la oferta de deuda en los próximos meses. Con las emisiones del Bonar 2029, la Secretaría de Finanzas lleva reunidos USD 1.176 millones, restando aún USD 824 millones para completar el objetivo. El cupo total autorizado para este bono asciende a USD 2.000 millones, cifra que delimita la meta máxima de colocación bajo la estrategia vigente.