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Video: ¿el fin de los museos tradicionales? El arte digital gana cada vez más terreno en el mundo

Así como el mercado de las criptomonedas, las obras de arte también tienen su propio entorno digital. Los NFT y las plataformas ganan cada vez más terreno

Las siglas NFT significan “Non Fungible Token”, es decir, token no fungible. Los bienes fungibles son aquellos que pueden intercambiarse, como el dinero, y los no fungibles los que no. Un ejemplo muy común sería una obra de arte, porque no se puede consumir y no puede ser sustituida por otro cuadro al tener todos un distinto valor.

Los NFT, en este caso, tienen mucho que ver con las criptomonedas, por más de que, por ejemplo, el bitcoin sea un bien fungible. Son dos caras de la misma moneda, en cuanto la a tecnología. Como sucede con las obras de arte, no hay un NFT exactamente igual a otro. Y, también como ellas, los NFT suelen estar pegados a una ilustración digital.

Con las criptomonedas las NFT son dos caras de la misma moneda en cuanto a tecnología (Archivo DEF)

Esto hace que muchas obras sean más accesibles, ya que están al alcance digital de todo el mundo y no hace falta pagar una entrada o viajar cientos de kilómetros. Recientemente, la familia de Frida Kahlo mostró obras de arte inéditas en un evento exclusivo lanzado en la plataforma digital Decentraland, que cuenta con una vitrina para mostrar sus obras de manera 3D.

Por otro lado, el Museo de Bellas Artes de Bélgica se convirtió en el primer museo de arte en tokenizar una obra clásica en millones de euros. Y el Museo de Arte de Kharkiv, en Ucrania, se unió a Binance para lanzar una nueva colección de arte digital.

Una obra del artista digital Refik Anadol en el Teatro Colón (Teatro Colón)

Sin ir más lejos, en la Noche de los Museos, en la Ciudad de Buenos Aires, se presentó la obra de Refik Anadol, un artista digital muy reconocido, que se pudo ver de forma gratuita en el Museo Eduardo Sívori: Anadol es un artista que pudo trasladar su obra valuada en millones de euros a todas partes del mundo.

Ante el escenario planteado, es válido preguntarse si el concepto de arte clásico puede morir y renacer en el ecosistema blockchain. La respuesta se encuentra en el video de YouTube de esta semana.

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