Juan Laugart de 42 años, levanta un cubo de agua de un barril mientras él y Juan Martínez Díaz, de 67 años, se preparan para distribuir agua —recogida en un punto de abastecimiento informal— a residentes y negocios en medio de la escasez en La Habana. (Infobae Centroamérica/ REUTERS/Ricardo Arduengo) 07 Oct, 2026 11:22 a. m. EST
Cuba registra un aumento de enfermedades transmisibles en medio de problemas de acceso al agua, fallas en el saneamiento y dificultades para recoger residuos. Los cortes eléctricos interrumpen el bombeo y obligan a muchas familias a almacenar agua durante varios días, a menudo sin productos para su tratamiento.
La acumulación de desechos, los salideros y el agua estancada favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. A la vez, las deficiencias en el tratamiento del agua y la higiene urbana elevan el riesgo de diarreas, hepatitis y otras infecciones.
Unos hombres revisan un montón de basura mientras un niño pasa patinando. Junto a la escasez de agua, son escenarios que se repiten cotidianamente y que, debido a la insalubridad, hace que se propaguen más rápidos los virus. (Infobae Centroamérica/ REUTERS/Ricardo Arduengo) Este escenario se repite diariamente en barrios de la capital cubana, La Habana, donde los cortes de electricidad agravados por un bloqueo petrolero estadounidense han paralizado la ya deteriorada infraestructura que suministra agua a casi dos millones de habitantes de la ciudad. (Infobae Centroamérica/REUTERS/Ricardo Arduengo) La higiene es la primera víctima en este contexto, aseguran sus habitantes. (Infobae Centroamérica/REUTERS/Ricardo Arduengo) Muchos optan por comprar agua en fuentes informales de suministro. Algunos, incluso, buscan tuberías rotas para conseguir el vital. (Infobae Centroamérica/ REUTERS/Ricardo Arduengo) Las autoridades sanitarias de Cuba han advertido en los últimos días sobre la propagación de virus, incluida una cepa de hepatitis viral, a medida que la electricidad y el agua se deterioran cada vez más. (Infobae Centroamérica/REUTERS/Ricardo Arduengo) Una alerta sanitaria estadounidense a principios de este mes advirtió a viajeros y residentes sobre un "aumento significativo de enfermedades diarreicas en toda Cuba, asociado con la continua degradación de la infraestructura hídrica y energética." (Infobae Centroamérica/ REUTERS/Ricardo Arduengo) Una vista aérea muestra a residentes y tendederos en el patio compartido de un edificio residencial comúnmente conocido en Cuba como un "solar", en medio de la escasez de agua y electricidad en La Habana, Cuba, el 23 de septiembre de 2026. (Infobae Centroamérica/REUTERS/Ricardo Arduengo) Alrededor de 3,5 millones de personas, o poco menos de la mitad de la población de la isla, sufren actualmente escasez de agua, según ha informado la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas. (Infobae Centroamérica/ REUTERS/Ricardo Arduengo) Yuliet Pérez, de 48 años, sostiene a su nieto de tres meses en el pasillo fuera del edificio donde reside, esperando que el suministro de agua llegue a su casa. (Infobae Centroamérica/REUTERS/Ricardo Arduengo) Desde que Estados Unidos impuso un bloqueo de combustible en enero, los apagones en La Habana superan regularmente las 24 horas, dificultando la refrigeración y debilitando aún más la anticuada infraestructura hídrica de la que casi el 90% depende de bombas eléctricas, según el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de Cuba. (Infobae Centroamérica/ REUTERS/Ricardo Arduengo)