Un centro de genealogía forense de Estados Unidos solicita la colaboración de la comunidad internacional para identificar a una joven cuyo cuerpo fue encontrado en Nueva Jersey hace 46 años, luego de que análisis avanzados de ADN revelaran vínculos genéticos directos con Cuba y las Islas Canarias.
La solicitud busca movilizar a familias de origen hispano que puedan aportar datos o muestras biológicas para esclarecer la identidad de la víctima, cuyo caso permanece abierto desde junio de 1980.
PUBLICIDAD
El Ramapo College Investigative Genetic Genealogy Center (IGG Center), perteneciente al Ramapo College of New Jersey, impulsó este llamado con la expectativa de que residentes o integrantes de la comunidad caribeña reconozcan las características físicas o la historia de la joven. La iniciativa fue difundida por el medio CiberCuba, que detalló las acciones de las autoridades para localizar a posibles parientes genéticos.
Los restos de la mujer, registrada de forma provisional bajo la denominación de Montague Jane Doe, fueron localizados el 24 de junio de 1980 en las cercanías del High Point State Park, en el municipio de Montague, dentro del condado de Sussex. Los análisis forenses iniciales estimaron que la víctima tenía entre 15 y 20 años al momento de su muerte, medía 1,55 metros (5 pies y 1 pulgada) y poseía cabello castaño oscuro lacio con algunos mechones teñidos de rubio.
A pesar de los rastreos efectuados durante la década de 1980 por los organismos de seguridad locales, la ausencia de coincidencias en las huellas dactilares y en los registros de personas desaparecidas impidió establecer su nombre. La investigación se mantuvo sin avances decisivos durante más de cuatro décadas, período en el cual el expediente permaneció clasificado entre los casos no resueltos de la región.
PUBLICIDAD
El ADN revela vínculos genéticos con Cuba y La Palma
La reapertura y avance de la causa se produjo mediante el trabajo coordinado entre la Unidad de Casos Fríos de la Policía Estatal de Nueva Jersey, el laboratorio Astrea Forensics y los investigadores del IGG Center. Mediante el empleo de técnicas de secuenciación de ADN forense aplicadas a muestras antiguas, los expertos obtuvieron un perfil genético que fue cotejado en bases de datos especializadas.
Los estudios científicos determinaron que la joven presentaba ascendencia española con líneas familiares vinculadas a Cuba y a la isla de La Palma, en las Islas Canarias.
Sin embargo, el genealogista investigativo Julián Rebelo precisó que los datos obtenidos en las plataformas actuales no ofrecen un parentesco lo suficientemente cercano para confirmar una identidad sin el aporte de nuevas muestras de la comunidad.
PUBLICIDAD
La migración histórica entre las Islas Canarias y el Caribe explica el perfil genético
El cruce de información genética entre poblaciones canarias y cubanas responde a un proceso migratorio constante iniciado en el siglo XVII. A lo largo de varias centurias, miles de pobladores del archipiélago español se asentaron en la isla caribeña, lo que derivó en una profunda relación genealógica compartida. Debido a esta dinámica demográfica, los exámenes de ADN en personas de origen cubano suelen reflejar marcadores propios de las islas de España, con especial presencia de La Palma.
Esta particularidad histórica orienta la búsqueda hacia familias cubanas radicadas tanto en la isla como en la diáspora asentada en Estados Unidos. La coincidencia observada en los exámenes biológicos confirma que la joven pertenecía a un linaje familiar con raíces en ambas geografías.
PUBLICIDAD