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"Pan con aceite y agua endulzada" el desayuno que retrata la escasez en Cuba

La grabación difundida en plataformas digitales detalla que cada persona solo puede retirar una unidad diaria de pan mediante el sistema estatal subsidiado, y que se complementa con aceite, sal, azúcar y una bebida llamada “lordo”

Una joven cubana mostró en redes sociales que su desayuno en Cuba consistió en pan racionado, aceite, azúcar y agua endulzada. (Foto cortesía redes sociales)

En un video publicado en redes sociales donde una joven cubana relató que su desayuno consistió en un pan racionado, aceite, azúcar y agua endulzada, una escena que expone las limitaciones cotidianas de muchas familias en Cuba ante el desabastecimiento de alimentos y productos básicos.

La joven identificada únicamente como Sheyla, explicó que cada persona tiene derecho a un solo pan al día a través de la bodega, el sistema de distribución estatal de alimentos subsidiados. “Aquí solamente tenemos derecho a un pan diario por la bodega por persona. Aquí no te permiten comprar más de uno”, afirmó mientras mostraba el producto que había retirado.

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El pan, según contó, estaba duro, pero representaba la única alternativa disponible para iniciar el día. “Más duro no podía estar, pero es lo que tenemos, mamita. Aquí por más duro que esté, nosotros le buscamos la solución”, dijo en su testimonio.

En Cuba, el desayuno puede ser tan simple como pan con aceite o azúcar. Descubre cómo se aprovecha al máximo el único pan que dan por persona y cómo surge la cocina de supervivencia. Esta es la cotidianidad de muchos cubanos.

Opciones limitadas para la alimentación

Sheyla indicó que tostó el pan en un sartén con una pequeña cantidad de aceite. Explicó que debía racionar incluso ese ingrediente porque quedaba poco en el envase. “Lo puse a tostar en el sartencito con un poquitico de aceite, porque ya ese era el fondaje que me quedaba”, señaló.

La joven preparó dos porciones del mismo pan: una con aceite y sal, la otra con azúcar. Para acompañarlas, sirvió un vaso de agua con azúcar prieta, una bebida a la que llamó “lordo”. “Este fue mi desayuno el día de hoy”, expresó al final del video.

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Su relato también refleja el costo que pueden tener otros alimentos fuera del sistema de racionamiento. “Desayunar pan con mayonesa, mantequilla o con cualquier otra cosa es un lujo”, sostuvo. Comprar pan en la calle, añadió, implica un gasto difícil de asumir para numerosos hogares: “La jaba te puede salir carísima”.

Una joven cubana mostró en redes sociales que su desayuno en Cuba consistió en pan racionado, aceite, azúcar y agua endulzada. (Foto cortesía redes sociales)

La escasez alcanza a alimentos, medicamentos y servicios básicos

La experiencia compartida por Sheyla se sitúa en un escenario de precariedad que afecta la alimentación y otros aspectos de la vida diaria en la isla. La falta de productos en mercados y bodegas obliga a muchas personas a reducir porciones, sustituir ingredientes y ajustar sus comidas a lo que logran conseguir.

Las limitaciones también se extienden a medicamentos, artículos de higiene y otros bienes de uso cotidiano. Para quienes padecen enfermedades crónicas o requieren tratamientos específicos, la escasez puede obligar a buscar fármacos por vías informales, pedir ayuda a familiares en el extranjero o esperar reposiciones que no siempre llegan.

Oscar Joaquín López (izquierda) y su compañero de casa, Wilfredo Cisneros Duarte, recogen agua de una tubería en la calle en La Habana, Cuba, el 7 de septiembre de 2026. (AP Foto/Ramón Espinosa)

A esa situación se suman los cortes de energía eléctrica, que alteran la conservación de alimentos, el funcionamiento de equipos domésticos y las actividades laborales o educativas. En algunas comunidades, las interrupciones del servicio también afectan el bombeo y la distribución de agua potable.

La falta de agua obliga a las familias a almacenar el recurso cuando llega a las viviendas, una práctica que depende de recipientes disponibles y de la frecuencia del suministro. En ese contexto, tareas básicas como cocinar, lavar ropa o asearse quedan sujetas a horarios inciertos.

“¿Qué cubano que una vez en su vida no ha comido esto?”, preguntó Sheyla al mostrar el pan con azúcar y el vaso de agua endulzada. Su publicación causó cientos de opiniones dividas entre los que se encuentran en la isla confirmaron el duro escenario y quienes cuestionaron a la joven.

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